En los supuestos centros de rehabilitación se detectó el reclutamiento forzado, privación ilegal de la libertad, incluyendo niños, así como la venta de drogas, entre otros
Las víctimas relataron a la policía de Chihuahua que sus agresores los golpearon y los videograbaron con el fin de exigir grandes cantidades de dinero a sus familiares.
Arturo Soto Medina, empleado del ayuntamiento de Minatitlán, fue detenido por un secuestro que no cometió por llamarse igual que una persona señalada por el crimen.