Ingela Camba Ludlow

Ingela Camba Ludlow

El Mundial que nos devolvió a México

El Mundial ha generado una fiesta propia, la de México, la de las calles y avenidas; no del Estado. Un evento en la cual el mexicano recuerda lo que es estar en una fiesta nacional, no en un rito impostado (como la ceremonia del Grito), no en una ceremonia que le pertenece al gobierno y del que el pueblo participa.

Opinión 4 min de lectura

El arte de mirar atrás

Cuando ganamos tiempo para nosotros, nos estamos dando espacio para gozar de lo que es nuestra propia vida a través de la memoria. Lo hacemos al mirar fotos en las que nos reconocemos con alguien en un álbum, sobre una repisa o en el celular; lo mismo sucede cuando en un café o en el radio o al pasar escuchamos una canción que nos recuerda algo

Opinión 5 min de lectura

El miedo a entender lleva a la complicidad (parte II)

En el caso de las historias más terribles, lo inimaginable por horroroso se vuelve no creíble. Éste no es un fenómeno mental desconocido. Desde el psicoanálisis se llama: fenómeno de la negación; es decir, aquello que puede resultar profundamente doloroso al grado de generar una ruptura en lo psíquico, la mente prefiere negarlo.

Opinión 5 min de lectura

Miedo a entender (parte I)

No mirarlo nos hace cómplices. Como recordatorio, la mayoría del mundo se asombra al enterarse que durante la Segunda Guerra Mundial el orbe no sabía de aquello que vivían los judíos; aunque en realidad sí había informes, sólo que eran tan espeluznantes que la respuesta era “evitativa”.

Opinión 5 min de lectura

La competencia por la moralidad

La superioridad moral es una abierta manifestación narcisista. Un ejemplo claro es “La flotilla de la libertad” que buscaba desafiar un supuesto bloqueo a Gaza. Las imágenes parecían más un reality show que una acción altruista, las escenas mostraban, más bien, una expansión del yo

Opinión 5 min de lectura

La dignidad del ¡ya basta!

El movimiento del sombrero es un ¡ya basta! de un grupo que logra articular, más allá del malestar, el hartazgo, y no se trata de un tema de partidos, sino una postura de dignidad hacia la vida. Este movimiento, al igual que el de los jóvenes, busca recuperar una manera digna de vivir, es la rebelión contra un sometimiento que viene creciendo desde hace varios años.

Opinión 4 min de lectura