Luto en el boxeo mexicano: Murió 'El Maestro' Miguel Canto a los 78 años
El boxeo mexicano está de luto. Murió Miguel Canto, el histórico campeón mundial de peso mosca. 'El Maestro' falleció a los 78 años en Mérida

El boxeo mexicano se vistió de luto esta mañana con una noticia que entristeció profundamente a los aficionados de la vieja escuela. Miguel Canto Solís, mejor conocido en los ensogados como 'El Maestro', falleció a los 78 años de edad en su natal Mérida, Yucatán. La triste despedida del excampeón mundial de peso mosca ocurrió en su domicilio, ubicado en la colonia Jardines Miraflores. Su esposa, Irma Hernández, confirmó el deceso de la máxima figura deportiva que dio el sureste del país.
Familiares y amigos cercanos revelaron que el estado de salud del ídolo yucateco mermó drásticamente durante sus últimos tiempos. Una antigua lesión cerebral le cobró factura, sumada a una embolia y diversas complicaciones médicas que apagaron la luz de un hombre que, en su momento de esplendor, lucía intocable sobre la lona. Su partida física deja un hueco inmenso, pero su huella permanece intacta en los libros dorados del deporte nacional.
EL ARTE DE LA DEFENSA Y LA GLORIA EN JAPÓN
Para entender la magnitud de Miguel Canto, basta mirar sus inicios y su estilo único. Inició su camino profesional en 1969. Con apenas 1.54 metros de estatura, el yucateco compensó su falta de poder destructivo con una técnica defensiva impecable. Golpear a "El Maestro" era un reto casi imposible para cualquier rival; su cintura se movía con una agilidad que frustraba a los noqueadores más temidos de la época.

El camino hacia la cima no resultó sencillo. En 1973, intentó coronarse en Venezuela, pero cayó ante el local Betulio González. Lejos de rendirse, el pugilista afinó sus herramientas y encontró su momento de consagración el 8 de enero de 1975. Aquella noche, cruzó el mundo para protagonizar la épica "Batalla de Sendai" en Japón, donde dictó una cátedra boxística para derrotar por decisión unánime al nipón Shoji Oguma y colgarse el cinturón de campeón mundial de peso mosca.
UN LUGAR ETERNO EN EL SALÓN DE LA FAMA
Esa victoria en territorio asiático desató la locura en Yucatán y marcó el inicio de una dictadura sobre el ring que duró cuatro años. Entre 1975 y 1979, el peleador mexicano defendió su corona en 15 ocasiones, barriendo con toda la oposición que se atrevió a desafiarlo. Los especialistas y la afición lo catalogaron rápidamente como el mejor peso mosca de la historia, un orgullo rotundo para su tierra natal.
La grandeza de sus puños trascendió las fronteras y las épocas. Sus proezas le otorgaron el máximo reconocimiento al que aspira cualquier peleador: ingresar al Salón de la Fama del Boxeo Mundial. Hasta la fecha, el legendario gladiador que nació un 30 de enero de 1948 se mantiene como el primer y único yucateco en conseguir tal distinción. Hoy, el mundo del deporte despide a un guerrero que, aunque bajó la guardia ante las enfermedades, jamás perdió su lugar como uno de los más grandes ídolos en la historia de México.