Cremoso cheesecake bajo en grasa y calorías, una receta sin queso crema

Disfruta de un postre extracremoso, pero sin tantas calorías con este cheesecake de requesón. Es perfecto para los amantes del cheesecake.

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Cheesecake de requesón, una alternativa baja en grasaCanva

Una de las partes más difíciles de iniciar una dieta o intentar comer más saludable, es luchar contra los antojos dulces. Para saciar tu antojo sin romper la dieta, hay postres ligeros, como este cheesecake bajo en grasa y calorías, además, no lleva queso crema.

El cheesecake es uno de los postres favoritos de muchas personas, por su textura cremosa y sabor que combina lo dulce con un toque ligeramente ácido. Esto se logra, gracias a sus ingredientes, donde el queso crema es el protagonista.

A este se suman otros como el huevo y el azúcar, cuya mezcla se vierte sobre una cama de galletas con mantequilla. Si eliminamos la base y el azúcar, el cheesecake podría incluso entrar en la famosa dieta keto.

Al ser bajo en carbohidratos y alto en grasa, el queso crema contribuye a la pérdida de peso a través de la cetosis. Sin embargo, no significa que sea la opción más saludable, pues se trata de un ingrediente rico en grasas saturadas y sodio.

Además, si se consume en grandes cantidades, puede ser contraproducente en el proceso de pérdida de peso, al ser alto en calorías. La buena noticia es que puedes conseguir un cheesecake cremoso sin usar queso crema.

Prepara este cheesecake de requesón y disfruta de un postre ligero, bajo en grasa y calorías, perfecto para conseguir tus objetivos de comer saludable y perder peso.

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Cheesecake con frutos rojos, un postre ligero, pero cremosoCanva

¿Cómo hacer un cheesecake de requesón bajo en grasa?

Ingredientes para la base:

  • 1 taza de avena molida
  • 1 clara de huevo
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 1 cucharadita de canela

Ingredientes para el relleno:

  • 400 gramos de requesón natural
  • 2 huevos completos
  • ⅓ taza de endulzante sin calorías
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Ralladura de medio limón

Preparación:

  1. En un tazón, mezcla la avena con la clara de huevo, la canela y el aceite de coco hasta obtener una masa húmeda.
  2. Vierte la masa sobre un molde desmontable, previamente engrasado, presionando para distribuir por toda la superficie y compactar.
  3. Lleva al horno precalentado a 180 °C de 8 a 10 minutos. Retira del horno y reserva.
  4. Para el relleno: licúa los huevos con el requesón, la vainilla, el endulzante y la ralladura de limón hasta que obtengas una mezcla homogénea. Tip: para facilitar este resultado, procesa ligeramente el requesón con la batidora de inmersión para que quede suave.
  5. Vierte el requesón sobre la base. Reduce la temperatura del horno a 170 °C y cocina de 40 a 45 minutos, hasta que el centro esté ligeramente firme.
  6. Apaga el horno y deja reposar por una hora con la puerta entreabierta, de esta forma evitas que se formen grietas en la superficie.
  7. Cuando el cheesecake de requesón esté a temperatura ambiente, llévalo al refrigerador por al menos 4 horas antes de desmoldar y servir.

Para una mejor presentación y más sabor, decora tu postre con una mermelada casera sin azúcar, frutos rojos frescos o yogur griego mezclado con crema de cacahuate.

A diferencia de una porción de cheesecake tradicional, que suele tener entre 350 y 450 calorías, esta versión con requesón ronda entre 150 y 200 calorías por porción, dependiendo el tamaño de esta.

Además, su contenido de grasa saturada es muy bajo, lo mismo que los carbohidratos, al tiempo que aporta proteínas a tu dieta. Eso sí, recuerda cuidar el tamaño de la porción y no excederte en su consumo.

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El cheesecake es un sustituto del queso crema, alto en proteína y bajo en grasaCanva

¿El requesón es un buen sustituto del queso crema?

El requesón es un lácteo que se obtiene a partir del suero de la leche que queda tras la elaboración de otros quesos. Pese a tener una textura más granulosa, es un buen sustituto del queso crema en muchas recetas, pues tiene menos grasa y calorías, además de aportar proteína.

Si quieres una versión más suave, puedes licuarlo o batirlo con un poco de yogur griego sin azúcar, así obtienes una textura tan cremosa como la del queso crema, ideal para recetas dulces y saladas.

La principal razón por la que este ingrediente se ha convertido en una alternativa en recetas saludables, es su perfil nutricional. En general, su contenido de grasa es bajo, pero todavía puede reducirse más si elegimos versionas descremadas.

De igual forma, tiene menos calorías que el queso crema, además de ser rico en calcio y proteína. Esta última no solo ayuda a crear y mantener la masa muscular, además contribuye a la saciedad, reduciendo los antojos entre comidas.

Por lo tanto, es un excelente aliado si buscas perder peso o, simplemente, comer más saludable. Si no sabes cómo comer el requesón, este cheesecake es una excelente opción, es bajo en grasa y calorías.