Comida en el show de medio tiempo de Bad Bunny, el reflejo de la gastronomía latinoamericana
Conoce cómo la gastronomía latinoamericana formó parte del show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl.

La presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl marcó un momento importante a nivel cultural. No fue solo un concierto dentro de un evento deportivo; también fue una puesta en escena que mostró aspectos de la vida cotidiana del Caribe y de América Latina.
El evento reunió a más de 128 millones de espectadores, lo que lo convierte en uno de los programas más vistos del año. En ese escenario, el artista integró imágenes de mercados, puestos de comida y escenas de barrio, donde la gastronomía se convirtió en parte esencial del mensaje visual.
Conoce qué representó el espectáculo y qué alimentos e ingredientes aparecieron durante la presentación, así como el significado cultural que tuvieron en un evento de alcance mundial.
El simbolismo del show de Bad Bunny en el Super Bowl
El show de medio tiempo del Super Bowl LX destacó por mostrar elementos propios de la cultura puertorriqueña y latinoamericana. La escenografía recreó un barrio con detalles como puestos callejeros y personas jugando dominó, algo que forma parte de la vida diaria en muchas comunidades del Caribe.
La presentación inició con una imagen que recordaba un campo de caña de azúcar, un elemento relacionado con la historia económica y social del Caribe. Esta referencia conectó con las raíces históricas de la región. Además, se mostraron escenas que incluían puestos de comida, salones improvisados y juegos de dominó, reforzando la idea de comunidad y convivencia.
Durante la actuación, Bad Bunny interpretó la mayoría de sus canciones en español, algo poco común en este tipo de espectáculos, donde tradicionalmente predominan canciones en inglés. Esta decisión reforzó el mensaje de identidad cultural y visibilidad latina.

Comida en el show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl
La comida no solo fue parte del fondo del escenario, sino un elemento que ayudó a construir el ambiente general del show.
- Piraguas
Uno de los detalles más visibles fue un carrito de piraguas, un postre tradicional de hielo raspado con jarabes de colores que se vende en las calles de Puerto Rico y otras zonas del Caribe. Este elemento evoca recuerdos de infancia y días calurosos en la isla.

- Coco frío
También apareció un puesto de coco frío, es decir, agua de coco servida directamente del fruto, una bebida muy común en zonas tropicales. Esta imagen remite a vendedores ambulantes y a la vida en espacios abiertos y comunitarios.
- Tacos
El escenario incluyó puestos que representaban tacos, un símbolo de la cocina mexicana, además de otros elementos que aluden a la variedad gastronómica latinoamericana. Con esto, el espectáculo amplió su mensaje para incluir distintas tradiciones culinarias del continente.
- El mercado como punto de encuentro
La ambientación tipo mercado o plaza pública reforzó la idea de convivencia. En muchos países de América Latina, los mercados no solo son lugares para comprar comida, sino espacios de encuentro social.

La presencia de estos elementos culinarios tuvo un significado especial para el público latino. Para muchas personas, ver representaciones de piraguas, coco frío o tacos en un evento tan grande generó un sentimiento de identificación. La comida es parte de la memoria familiar y cultural, y verla en este escenario reforzó ese vínculo.
El medio tiempo del Super Bowl es uno de los espectáculos más vistos a nivel global, lo que dio mayor visibilidad a estas referencias culturales. Esto permitió que millones de personas conocieran aspectos cotidianos de la cultura latina. La comida popular, como la que aparece en puestos callejeros, representa tradición y continuidad cultural.
La presentación también reflejó un fenómeno más amplio: la creciente presencia de la cocina latinoamericana en escenarios internacionales. Platillos que antes se consideraban locales hoy aparecen en eventos masivos y medios internacionales. Esto muestra cómo la gastronomía puede cruzar fronteras.
Después del espectáculo, muchas personas comentaron en redes sociales los detalles culturales y gastronómicos mostrados durante el show. La gastronomía funciona como un elemento que une a las personas. Representar estos alimentos en un evento global permitió que distintas audiencias se sintieran conectadas con la cultura latinoamericana.
El show de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl fue más que una presentación musical. La comida no apareció como un simple detalle visual, sino como una representación de identidad, tradición y comunidad.
En un evento seguido por millones de personas, estos elementos ayudaron a mostrar la riqueza cultural de América Latina en uno de los escenarios más importantes del entretenimiento mundial.
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