EL PISO
¿De dónde viene la palabra “piso” y cómo se usa?
R. En español se llama “piso” porque la palabra viene directamente del verbo pisar, es decir, ‘poner el pie sobre algo’ o ‘caminar encima de algo’.
“Piso” significa primero ‘acción y efecto de pisar’ y luego ‘pavimento o suelo sobre el que se camina’. De ahí pasó a nombrar cada superficie horizontal de un edificio (primer piso, segundo piso, etcétera), porque son los niveles donde uno “pisa”.
Pero también el “piso” es “vivienda”. Como cada nivel de un edificio tiene su propio suelo o “piso”, por extensión se empezó a llamar “piso” al conjunto de habitaciones de una vivienda en un edificio de varias plantas. Por ejemplo, en España, “piso” es el término común para referirse a una vivienda en un edificio; en otros países se prefiere “departamento” o “apartamento”, y “piso” se usa más para el suelo o el nivel del edificio.
En resumen: se llaman pisos porque originalmente la palabra nombraba el lugar que se pisa, y luego se amplió su uso a los niveles y a las viviendas de los edificios.
LAS AGUJETAS
¿Cuál es el origen de las agujetas?
R. Aunque los cordones de los zapatos, mejor conocidos como agujetas, puedan parecer un invento moderno, su origen se remonta a miles de años atrás. El ejemplo más antiguo conocido de calzado con cordones data de alrededor del año 3500 a.C., durante la Edad del Cobre, una etapa entre la Edad de Piedra y la del Bronce. Arqueólogos descubrieron este zapato de cuero en 2008 dentro de una cueva llamada Areni, en Armenia. Las condiciones secas del lugar permitieron conservar materiales orgánicos que normalmente se habrían descompuesto. El calzado fue elaborado con una sola pieza de cuero de vaca y tenía cordones pasados por orificios, un diseño tan práctico que se mantuvo en uso hasta el siglo XX en algunos lugares.
Este hallazgo demuestra que los seres humanos ya usaban cordones mucho antes de construir las pirámides o de inventar la escritura. Mientras las primeras civilizaciones de Mesopotamia y Egipto comenzaban a surgir alrededor del 4000 a.C., ya había personas atándose los zapatos, mostrando así que el ingenio humano dio sus primeros pasos con un simple par de cordones.
CADA CUANDO/MAR Y CARMEN
Don Alfredo, ¿cada cuándo debemos ir a ver al doctor?
R. La respuesta honesta es menos rígida de lo que solemos pensar. No existe un calendario universal, sino una lógica sencilla: visitar al médico con la frecuencia suficiente para detectar problemas antes de que den síntomas, y no sólo cuando algo duele. Aquí te comparto una guía clara y realista:
Para adultos sanos: una revisión general al año suele ser suficiente. No porque el cuerpo cambie dramáticamente cada 12 meses, sino porque permite actualizar vacunas, revisar presión arterial, peso, hábitos y detectar señales tempranas de enfermedades silenciosas.
Según la edad: menores de 40, una visita anual funciona bien si no hay factores de riesgo. Entre 40 y 60, conviene mantener la revisión anual y agregar estudios recomendados según antecedentes familiares. Mayores de 60, a veces se recomiendan controles cada 6 meses, dependiendo de la salud general.
Cuando sí conviene ir antes: cambios persistentes en energía, sueño, peso o digestión. Síntomas nuevos que duran más de dos semanas. Historial familiar de enfermedades que requieren vigilancia. Condiciones crónicas que necesitan seguimiento regular. La idea central es que la medicina moderna funciona mejor cuando previene, no cuando apaga incendios. Una visita anual es el mínimo razonable para la mayoría, pero tu propio cuerpo —y tus antecedentes— pueden pedir un ritmo distinto.
