Llamados a boicot por Trump sacuden al Mundial y encienden alarmas rumbo a Jugos Olímpicos de Los Ángeles 2028

Concejales de Los Ángeles exigen un plan alterno ante riesgos políticos, tensiones federales y posibles boicots como ya sufrió la ciudad en los Olímpicos de 1984

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Los Juegos Olímpicos se preparan para las amenazas de boicot.AFP

Las advertencias dejaron de ser marginales y comenzaron a instalarse en la agenda institucional. En medio de crecientes llamados internacionales a boicotear la Copa del Mundo 2026 por las acciones antimigrantes del presidente Donald Trump y su política exterior, el Concejo Municipal de Los Ángeles pidió conversaciones duras y un plan de respaldo ante un escenario que ya no consideran remoto.

De acuerdo con un artículo publicado por The Orange County Register, señala que durante una sesión ordinaria del comité del consejo sobre los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, concejales instaron a la ciudad y a LA28, el comité organizador de los Juegos de 2028, a prepararse para un posible boicot generalizado. El reclamo surgió mientras se multiplican las voces que cuestionan la celebración de grandes eventos deportivos en Estados Unidos por decisiones de la actual administración federal, entre ellas las operaciones de Inmigración y Control de Aduanas, los recientes tiroteos fatales de ciudadanos en Minneapolis y la insistencia de Trump en anexar Groenlandia.

Las señales no provienen sólo de gobiernos locales. En Europa, Oke Göttlich, vicepresidente de la Asociación Alemana de Futbol, declaró que llegó el momento de considerar y discutir seriamente un boicot al Mundial. A esas palabras se sumó Sepp Blatter, ex presidente de la FIFA, quien pidió a los aficionados mantenerse alejados de la Copa del Mundo.

En Los Ángeles se previenen 

Para los concejales angelinos, esas declaraciones funcionan como un anticipo de lo que podría alcanzar a los Juegos Olímpicos.

“Necesitamos tener conversaciones honestas, realmente difíciles y sinceras”, dijo la concejal Mónica Rodríguez al director de operaciones de LA28, John Harper. Advirtió que ignorar el escenario podría derivar en daños financieros irreparables y consecuencias más amplias para la ciudad y sus contribuyentes. “No escondamos la cabeza en la arena”, añadió. Seguridad, boicot y memoria olímpica

El presidente del Concejo Municipal, Marqueece L. Harris-Dawson, recordó que Los Ángeles ya vivió un boicot olímpico en 1984 y advirtió sobre el impacto que un nuevo episodio de ese tipo podría tener, no solo a nivel local, sino para el movimiento olímpico en general.

“El consejo tiene la responsabilidad del bienestar de la ciudad”, afirmó. “Pero también debemos pensar en el daño al movimiento olímpico, que es parte del legado global. No quiero que Los Ángeles sea la ciudad que quede en el centro de causar un daño grave”.

Harper señaló que LA28 no ha sostenido conversaciones con el Comité Olímpico Internacional ni existen indicios formales de preocupación por un boicot. Dijo que el comité seguirá colaborando con el COI y el Comité Paralímpico Internacional de cara a 2028. Tras la reunión, se negó a responder preguntas de los periodistas.

Las tensiones se profundizaron cuando los concejales exigieron claridad sobre quién encabezará la planificación y ejecución de la seguridad durante los Juegos. El reclamo se vincula tanto con los tiroteos de ICE en Minneapolis como con las amenazas de Trump de desplegar tropas federales o de la Guardia Nacional en Los Ángeles durante los Juegos.

En agosto, Trump firmó una orden ejecutiva para crear un grupo de trabajo federal sobre los Juegos Olímpicos de 2028, un esquema similar al utilizado en Atlanta 1996 y Salt Lake City 2002, y replicado ahora para el Mundial del próximo verano. Sin embargo, las reiteradas amenazas del presidente de trasladar partidos y eventos fuera de ciudades gobernadas por demócratas elevaron la inquietud entre autoridades estatales y locales.

“Haremos todo lo necesario para mantener los Juegos Olímpicos seguros, incluido el uso de nuestra Guardia Nacional o el ejército”, dijo Trump el 5 de agosto.

Se vuelve tema político

Las preocupaciones aumentaron cuando varios aliados del presidente se incorporaron a la junta directiva de LA28, entre ellos Reince Priebus, Kevin McCarthy, la donante Diane Hendricks y el banquero Ken Moelis. A ello se suma la aprobación de la llamada Ley One Big Beautiful Bill, que reservó 1,000 millones de dólares en fondos federales para la seguridad olímpica.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias anunció además la asignación de 625 millones de dólares para seguridad en las 11 ciudades estadounidenses que albergarán partidos del Mundial.

Rodríguez insistió en que el tema no puede postergarse. Señaló lo que describió como un abuso flagrante de poder a nivel federal y cuestionó el papel que jugarán las agencias federales en Los Ángeles. 

Tenemos que estar preparados para conversaciones muy difíciles sobre lo que haremos en el futuro”, señaló  al advertir que los costos podrían superar lo recaudado para la organización de los Juegos.

Harper respondió que el Servicio Secreto de Estados Unidos lidera la planificación de seguridad y que el grupo de trabajo olímpico entrará en funciones tras los Juegos de Invierno de Milán Cortina. También informó que LA28 actualizó su proyección de ingresos de 6,960 millones de dólares a 7,100 millones y destacó el interés del público, con más de 1,5 millones de registros para solicitar boletos en las primeras 24 horas.

Mientras las cifras apuntan al entusiasmo, el debate político avanza en sentido contrario. Entre llamados a boicotear el Mundial, preocupaciones por la política migratoria y el peso de la seguridad federal, Los Ángeles comienza a asumir que el camino hacia 2028 podría estar marcado tanto por el deporte como por decisiones que trascienden el terreno de juego.