Crecen llamados al boicot del Mundial 2026: ahora se suman voces desde Países Bajos

A menos de cinco meses del inicio de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, las voces que piden evaluar un boicot al torneo han cobrado nueva fuerza

thumb
Donald Trump advirtió a los países europeos que estén en contra de su plan de apropiarse Groenlandia, les aumentará arancelesMexsport

La discusión sobre un posible boicot al Mundial 2026 dio un giro importante tras la aparición de una petición en Países Bajos, impulsada por el productor de televisión Teun van de Keuken, quien ha pedido públicamente que la selección neerlandesa se retire del torneo. La iniciativa, alojada en una plataforma de peticiones públicas, ha superado las 130,000 firmas, un umbral importante que ha atraído la atención de los medios en Europa. 

La petición argumenta que no se desea que los futbolistas neerlandeses respaldan implícitamente políticas de violencia o discriminación contra inmigrantes, así como la percepción de que las acciones de Trump , incluidas amenazas arancelarias y retórica sobre Groenlandia, ponen en entredicho valores democráticos compartidos.

No queremos que nuestros futbolistas, a través de su desempeño en el torneo, apoyen implícitamente la política de terrorismo violento del presidente Donald Trump contra inmigrantes inocentes (tengan o no un pasaporte estado¿unidense)” señala la petición.

Aunque la Federación de Futbol de los Países Bajos (KNVB) no ha anunciado ninguna decisión sobre la retirada, su presidente Frank Paauw reconoció públicamente que Trump representa un desafío serio para el torneo, aunque reiteró que las decisiones sobre participación deberán tomarse con base en criterios deportivos y de diálogo con instancias gubernamentales. 

thumb
Petición de boicot en Países Bajos

Alemania hace un llamado explícito

Antes de que surgieran las voces neerlandesas, en Alemania el debate ya estaba avanzado. Oke Göttlich, vicepresidente de la Federación Alemana de Futbol (DFB) y presidente del club St. Pauli, fue una de las figuras más visibles en proponer que se discutiera seriamente un boicot. Göttlich sostuvo que las acciones de Trump, incluyendo sus declaraciones sobre Groenlandia y las medidas migratorias restrictivas que podrían afectar la asistencia de aficionados internacionalesjustifican considerar la retirada de la selección germana del Mundial. 

La propuesta de Göttlich generó un debate intenso, no tanto en el seno del gobierno alemán. que ha dejado claro que respetará la autonomía de las federaciones deportivas en estas decisiones, sino dentro de la comunidad futbolística y ciertos sectores políticos que ven la participación en el Mundial como algo más que deporte. 

Otra voz política, el diputado Jürgen Hardt, explicó que un boicot podría considerarse como último recurso si las tensiones entre Estados Unidos y aliados europeos se agravan debido a las amenazas y a la polarización en torno a Groenlandia.

El telón de fondo de estas demandas se halla en un aumento notable de tensiones entre Washington y varios aliados europeos debido a las declaraciones de Trump sobre la posible anexión o adquisición estratégica de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca. Ese planteamiento ha sido rechazado rotundamente tanto por las autoridades danesas como por líderes europeos, quienes lo han calificado de intimidación o chantaje político. 

En respuesta, gobiernos europeos han advertido de posibles represalias económicas ante amenazas de aranceles, en un contexto que ha complicado aún más las relaciones transatlánticas. Estas dinámicas diplomáticas han dado combustible al debate sobre la participación en eventos internacionales organizados en territorio estadunidense. 

Debate público 

En Países Bajos, debates en medios y redes sociales reflejan una división entre quienes apoyan el boicot como señal moral y quienes consideran que el deporte y la política no deben mezclarse. Datos anecdóticos de paneles de opinión sugieren que una parte significativa de aficionados neerlandeses ve con simpatía la idea de no presentarse al Mundial si la situación geopolítica escala. 

En Alemania, encuestas recientes indican que casi la mitad de los ciudadanos consideraría apoyar un boicot si la presunta anexión de Groenlandia se materializa, lo que pone de manifiesto la profundidad del debate social sobre este tema.