Vivir flotando en Xochimilco, el reto de cientos de familias

Muchos podría parecer imposible vivir de la manera en que ellos lo hacen, pero pese a los retos diarios, los habitantes de los distintos parajes de Xochimilco se muestran felices y encantados de su tierra y de esos paisajes que hacen más bonitos sus días.

thumb
Vivir flotando en Xochimilco, el reto de cientos de familias CDMX.

Podría parecer que en CDMX, siendo una de las ciudades más grandes del mundo y el hogar de innumerables complejos, rascacielos, parques y un sinfín de fraccionamientos y colonias, toda la población viviría precisamente en éstos, pero no, también hay quien en medio de la gran metrópoli tiene que trasladarse en canoas para poder llegar a su hogar, ya que vivir sobre el agua en Xochimilco, es su reto diario, sobre todo durante el temporal de lluvias.

“Entramos tres veces a la semana a repartir, y pues es un poco complicado por que hay que entrar con el diablito, pero más más cuando llueve, por que se inunda y entonces de este lado ya no hay paso”, mencionó Herminio Sánchez, repartidor de gas.

Para ir al trabajo, al doctor, al súper, al parque, o a cualquier lugar, las más de 200 familias que habitan en el Paraje Texcapa, tienen que hacerlo a través de tablas de madera y sobre el agua. Pero no solo para ellos es un reto, también para los proveedores de servicios y las tiendas de abarrotes, ya que para poder distribuir sus productos en estas zonas, tienen que pasar por todo una odisea.

“Diario empezamos a trabajar, lavamos la canoa, ponemos un poquito de mercancía, nos damos un baño y salimos a trabajar. Es como un mercado, pero dentro del Lago de Xochimilco, cada quien tiene su giro, por decir, nosotros somos artesanos y mi hermana es cervecera”, comentó el artesano Javier Morales Carranza, quien a diario sale a vender sus productos en su trajinera.

Mientras que Valentín Carrera, traslada casi a diario graba para su huerto con la ayuda de otras dos personas. “Nos tardamos en pasar un camión de seis metros, seis a cuatro horas es el traslado. Esta canoa es de nueve duelas, pero está forrada de fibra de vidrio para que soporte el peso, porque la madera le llega a entrar agua, pero a esta no, como la forran. Es una canoa especial que traslada material pesado, aguanta cuatro toneladas”.

Y para la señora María Torres, quien tiene una tienda de abarrotes es aún más complicado, ya que tiene 82 años de edad y le es imposible moverse de esa zona para adquirir los productos.

“Está durísimo, aquí todo es salir. Por ejemplo yo, mi mercancía tengo que salir en diablito, bueno, mis hijos por que ya no puedo caminar, pero por decir los refrescos vienen hasta acá, que muchas veces también es complicado para ellos”.

Además, los habitantes de este paraje se enfrentan a la falta de servicios básicos, lo que les dificulta aún más el día a día, ya que los cuerpos de emergencia tampoco pueden accesar a la zona ante cualquier incidente, ya que quien no cuenta con canoa puede salir por el puente, sin embargo, es muy angosto y les impide el paso.

“No tenemos drenaje, son fosas sépticas. No tenemos los servicios bien definidos, por ejemplo para construir tenemos que alquilar canoa, para meter arena, grava, cemento, varilla, todo, todo es por medio de canoa. El carro de la basura que no viene, aquí no puede entrar, todo es por canoa también”, comentó la señora Irma Velasco, habitante del paraje Texcapa.

Por su parte, ante la falta de recolectores de basura, David Castañeda se ha dado a la tarea de recoger en su canoa todo el pet que encuentra en el agua: “Voy juntando de regreso a la casa o cuando voy al trabajo, para que no se vea todo sucio. Como les falta aquí meter canoas de recolección de basura pues anda volando, y de que ande volando, mejor gano un centavo ahí”. 

La medida de las trajineras para turismo es de dos metros y ronda en los 50 mil pesos, mientras que los chalupones o canoas chicas que utilizan los habitantes de Xochimilco, supera los 15 mil pesos, dependiendo la medida solicitada, las cuales duran de 5 a 6 años, dándoles su debido mantenimiento.

“De estos chalupones se suben hasta seis personas, seis nada más, seis está capacitada. Le digo, dependiendo el tamaño. Hay de un metro, de 1.20 y de 1.50, para pasar, así para los que viven aquí, ya más grandes tienen la capacidad de 10, 12 personas”, dijo Martín Aguilar García, carpintero de trajineras.

Sin duda, para muchos podría parecer imposible vivir de la manera en que ellos lo hacen, pero pese a los retos diarios, los habitantes de los distintos parajes de Xochimilco se muestran felices y encantados de su tierra y de esos paisajes que hacen más bonitos sus días.

“Xochimilco es único, han querido hacer xochimilcos pero no los van a encontrar ¿por qué?, por que aquí se encuentra lo que es la verdadera naturaleza. Aquí tenemos las gallinitas de agua, las garzas, pelícanos, el ajolote que está en peligro de extinción ahorita, todo eso en otros lados no lo van a encontrar”, puntualizó Javier Morales Carranza.

*LDH*