Cuando los canales llegaban al Centro Histórico; su cauce pasaba por Palacio Nacional
Hace 105 años todavía había agua en la Acequia Real, un canal que, al conectarse con el de La Viga, enlazaba a la Ciudad de México con los pueblos de Iztacalco, Santa Anita, Mexicaltzingo, Xochimilco y Chalco

CIUDAD DE MÉXICO. Si bien la calle de Corregidora, en el Centro Histórico, no ha perdido su vocación de ser vía para el comercio, en 105 años ha cambiado mucho su apariencia, pues en 1917 por ahí corría la Acequia Real, un canal que tuvo una gran relevancia económica, porque por ahí se transportaban personas y mercancías.
Este cauce de agua pasaba entre el Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia de la Nación y corría hasta las calles de Alhóndiga y Roldán, en el Antiguo Barrio de La Merced, donde se enlazaba con el canal de La Viga que, a su vez, conectaba a la Ciudad de México con los poblados de Iztacalco, Santa Anita, Mexicaltzingo, Xochimilco y Chalco.
María Eugenia Fernández Álvarez, cronista de Iztacalco e integrante de la Asociación de Cronistas Oficiales de la Ciudad de México, afirmó que la Acequia Real y el canal de La Viga fueron sumamente importantes, porque por ahí se transportaban todo tipo de mercancías como madera, hierro, pieles, carbón, alcohol, frutas, verduras o semillas.
Todavía en 1917, la Acequia Real y el canal de La Viga tenían agua corriente, porque les llegaban caudales de los ríos del sur como el Churubusco, de la Piedad, entre otros.
Originalmente, las acequias se utilizaron para regar cultivos o como fuerza motriz para los molinos, sin embargo, en la cuenca del Valle de México también se usaron para la pesca, la navegación o como entretenimiento para hacer paseos.


Para ir de Xochimilco al Centro se navegaba por el canal de La Viga y luego por la Acequia Real; eran importantes vías comerciales. Fotos: Archivo Excélsior
Sin embargo, debido al crecimiento de la urbe el agua se fue dirigiendo hacia el uso doméstico y la acequia y el canal fueron perdiendo corriente, además de que los vecinos utilizaban los cuerpos de agua como drenajes, por lo que se convirtieron en una fuente de infección y fueron tapados alrededor de 1930.
Uno de los principales centros neurálgicos de la Acequia Real era el Embarcadero de Roldán, ubicado en el actual cruce de Corregidora con la calle Roldán, donde desde la época de la Colonia y hasta principios del siglo XX existió una aglomeración de personas que comerciaban. Sin embargo, a pesar de que la imagen ha cambiado, hasta 2019, este cruce seguía siendo el preferido de comerciantes establecidos e informales para ofrecer sus productos.
HISTORIA LACUSTRE
La Acequia Real, también conocida como Acequia Real de Mexicaltzingo, así como el canal de La Viga fueron cuerpos de agua que formaban parte de la cuenca lacustre del Valle de México desde la época de la Gran Tenochtitlán, que fue fundada en 1325.
En aquel periodo, la Acequia Real conectaba la plaza central hacia el poniente con el actual Barrio de Santa María la Redonda y hacia el oriente por la actual calle Corregidora hasta la calle de Roldán donde se bifurcaba, por un lado, hacia San Lázaro por la calle de Soledad, y por otro, hacia el canal de La Viga por la calle de Roldán, de acuerdo con lo descrito en la Tesis de Doctorado de la UNAM La Acequia Real: Historia de un Canal de Navegación, de Elsa Cristina Hernández Pons.
La Acequia Real y el canal de la Viga mantuvieron su relevancia como una vía de transporte de mercancías y personas en la época colonial, que abarcó de 1521 a 1810, el México Independiente, de 1821 a 1910, y hasta la época posrevolucionaria en 1940.
Uno de los puntos más importantes era la garita de La Viga, que fue inaugurada a mediados del Siglo XIX, en donde se registraba el paso de las embarcaciones y mercancías y se cobraban los derechos por introducirlos a la Ciudad de México.
El Canal de La Viga también sirvió para la navegación de pequeños barcos de vapor. El primero, llamado La Esperanza, zarpó en 1859.
cva
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