Calabacitas al ajillo: el acompañamiento que convierte cualquier comida en algo delicioso
Así puedes preparar unas deliciosas calabacitas al ajillo: una guarnición ligera, llena de sabor y lista en minutos.

Prepara unas deliciosas calabacitas al ajillo, la mejor guarnición rápida y sabrosa para que acompañes carnes, pescados o hasta huevos, ¡sorprende con su frescura y aroma! Te encantará esta opción sencilla.
Las recetas de guarniciones suelen ser sencillas y prácticas, ideales para complementar platos del día a día. Lo que hace especiales a estas calabacitas es ese toque aromático del ajo dorado que realza el sabor natural sin opacarlo, ofreciendo frescura y ligereza en cada bocado.
Además de ricas, son frutas nutritivas: las calabacitas aportan vitaminas A, C, potasio y antioxidantes; además, el 90% de su peso es agua, por lo que brinca pocas calorías, de acuerdo con el Gobierno de México.
Mientras que el ajo, conocido por sus propiedades antimicrobianas, aporta nutrientes sin sumar calorías. Esto convierte a este platillo en una opción saludable y deliciosa para cualquier menú.
Finalmente, su preparación es rápida y práctica: con pocos ingredientes y en cuestión de minutos puedes tener una guarnición digna de una comida familiar o incluso de una cena especial, sin pasar horas en la cocina.

Cómo preparar calabacitas al ajillo
Ingredientes (para 4 porciones):
- 4 – 5 calabacitas medianas, lavadas y cortadas en rodajas o cubos
- 5 dientes de ajo
- ¼ de cebolla blanca, finamente picada
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
- 2 cucharadas de jugo de limón
- Un puñado de perejil fresco picado (opcional, para decorar)
Preparación:
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio, agrega el ajo y la cebolla, y sofríe hasta que estén fragantes y transparentes, cuidando que el ajo no se queme.
- Incorpora las calabacitas, sazona con sal y pimienta, y cocina a fuego medio durante unos 10 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que se concentre su agua y adquieran un tono ligeramente dorado.
- Retira del fuego, añade el jugo de limón y perejil fresco si usas. Mezcla bien y sirve caliente las calabacitas al ajillo.

¿Por qué “al ajillo” realza tanto este plato?
La técnica “al ajillo” no solo es popular por su sencillez, sino porque transforma radicalmente cualquier ingrediente con el simple uso del ajo dorado en aceite caliente. Esta preparación, de origen español, ha sido ampliamente adoptada en la cocina mexicana, especialmente en platillos como camarones al ajillo, champiñones al ajillo, y por supuesto, calabacitas al ajillo.
Cuando el ajo se sofríe lentamente en aceite, sus compuestos aromáticos se liberan y se transforman en notas dulces, terrosas y ligeramente picantes. Este cambio químico ocurre sin necesidad de añadir especias adicionales, logrando que el ajo se convierta en el protagonista sutil del platillo.
En otras palabras: el ajo no abruma, sino que profundiza y enriquece los sabores del ingrediente base, en este caso, las calabacitas. Además, el aceite caliente actúa como ‘vehículo’, llevando los aromas del ajo a cada pedazo de calabaza.
Al cocinar las calabacitas al ajillo, se logra un contraste perfecto: el dorado ligero del ajo aporta intensidad aromática, mientras que las calabacitas absorben esa esencia, manteniéndose jugosas pero con una capa de sabor mucho más compleja.

¿Con qué platos fuertes se pueden servir las calabacitas al ajillo?
- Carnes blancas: pollo al horno, pechuga asada o a la plancha
El ajo de las calabacitas realza el sabor del pollo sin robar protagonismo, esta combinación es ideal si buscas una comida ligera pero con buen balance de sabores.
- Carnes rojas: cortes magros o a la parrilla
Las calabacitas aportan un toque fresco y vegetal que contrasta bien con carnes más intensas. Acompáñalas con bistec de res a la mexicana, filete sellado con salsa de vino tinto o arrachera.
- Pescados y mariscos
Por su perfil mediterráneo (aceite de oliva + ajo), combinan perfectamente con filete de tilapia o robalo al limón, salmón al horno con finas hierbas o camarones al mojo de ajo.
- Huevos o platos vegetarianos
Si buscas un almuerzo sin carne o una cena ligera, esta guarnición acompaña muy bien los huevos estrellados o revueltos con queso fresco, omelettes de champiñón y tofu a la plancha o albóndigas vegetales.
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