Excélsior 109 años. 1970 y 1986, años de quiebre; rumbo a un nuevo Mundial de futbol en México
Las fechas de los mundiales de futbol de hace 56 y 40 años tienen ciertos paralelismos; los hechos políticos, económicos y sociales ocurridos entonces marcaron el rumbo que siguió México hasta 2026, cuando se celebrará un tercer campeonato mundial de futbol en este país

El país es el mismo: México. La fecha es igual: 31 de mayo. El Estadio Azteca repitió como sede. El estruendoso, unánime abucheo al poder político fue idéntico. Lo distinto son los años. Primero fue 1970. Después, 1986.
Hace 56 años y cuatro décadas atrás, México fue sede de sendos mundiales de futbol.
En México, 1970 y 1986 fueron años de quiebre político, económico y social. Ambos periodos se aprecian fundamentales para comprender los cambios que se generaron en el país, entonces marcado por la represión social y la persecución política; por el surgimiento de movimientos de izquierda y grupos guerrilleros. Además de los escollos de carácter económico como inflación, devaluaciones y el fin de un modelo económico que había ofrecido estabilidad por décadas. En lo político, el partido hegemónico se rompió, aparejado con la emergencia de la sociedad civil y el inicio de procesos de apertura comercial, que abrió las puertas del modelo neoliberal.
El grito de “¡gol!” y la figura de Pelé en 1970 cubrieron por momentos —días, semanas quizá— las heridas abiertas por la masacre del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco. Que cambió a México para siempre.

Dieciséis años después, otra postal futbolera: la mano de Dios de Maradona y el campeonato para Argentina sobre Alemania, sirvió de bálsamo para atemperar la angustia social de la crisis económica —con el dólar disparado hasta los 520 pesos—, y de paso para darle una breve tregua al duelo nacional —con montañas de muertos—, que dejaron los terremotos de septiembre de 1985. Entonces emergió la llamada insurgencia social, la sociedad civil.

El periódico Excélsior, que hoy celebra 109 años de existencia, documentó la información de la realidad nacional que se generó en torno a los mundiales de futbol de 1970 y 1986 y que en muchos aspectos es el antecedente de cómo vive el país en 2026.
La crónica de Guillermo Ochoa sobre la inauguración del mundial México 1970, publicada el 1 de junio —que fue la nota principal de Excélsior—, se tituló: Sacrificios, euforia, angustia y solamente un ‘pudimos ganar'. En el partido inaugural, México y Rusia empataron sin goles.

Para el mundial México 1986, la crónica publicada en Excélsior la escribió Martha Anaya; el título fue: Para el himno fue el único alarido. El juego entre Italia y Bulgaria terminó con un empate a un gol. La jerarquización editorial de la crisis económica que vivía hace 40 años México estuvo por encima del Mundial. Severo desplome de la balanza comercial en los primeros 4 meses de 86: SPP, fue una de las noticias más importantes publicadas el 1 de junio de 1986 en este diario.
Nuevo siglo, otro Mundial
Décadas más tarde, ahora en el siglo XXI, la historia vuelve a asomarse a México. Un tercer Mundial de futbol se jugará aquí. Y será compartido con Estados Unidos y Canadá, es la primera vez que tres países son organizadores.
Esta vez, la tercera, cambia la fecha de la inauguración: será el 11 de junio de 2026. Ahora el Estadio Azteca tiene otros dos nombres Banorte y de la Ciudad de México. Y la rechifla al máximo poder político del país será improbable, ya que su sitio en el palco será cedido a una joven a través de un concurso.
En el campo político, en los últimos 25 años ya hubo tres alternancias: PRI-PAN-PRI-Morena. Existe, sin embargo, un partido hegemónico, con un régimen político distinto al de 1970 y 1986. Morena tomó el lugar del PRI. La izquierda partidista —que tuvo su auge con el PRD—, que proviene de la década de los setenta, está desdibujada. A los grupos guerrilleros les arrebataron las demandas, pero no las armas.
Actualmente —y desde 1994—, la economía nacional depende en gran medida del T-MEC, (el primer antecedente de la integración de la economía nacional al comercio global se registró a partir de que México formó parte del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que se firmó en 1986), cuando inició el modelo neoliberal, que en 2018 se habría extinguido, pero en los hechos sigue operando.
Y por primera vez una mujer es la titular del poder Ejecutivo federal: Claudia Sheinbaum.
1970: Persecución política
El año de 1970 inició en un proceso de transición. Desde el 8 de noviembre de 1969 fue destapado como candidato del PRI a la presidencia de México, Luis Echeverría Álvarez. En los usos y costumbre de la época, quien era postulado por el partido hegemónico se convertía en sucesor del presidente en turno, en este caso Gustavo Díaz Ordaz. La oposición del PAN era testimonial; y los partidos satélites como el PPS y el PARM, eran comparsas.
La elección federal, donde Echeverría fue electo presidente de México se realizó el 5 de julio de 1970, 14 días después de la final que Brasil le ganó a Italia 4-1 y conquistó su tercera copa mundial.

Brasil se apoderó de la Rimet en un juego para la multitud, es la nota principal de Excélsior del lunes 22 de junio de 1970. La crónica, firmada por el legendario periodista deportivo don Manuel Seyde.
Díaz Ordaz y Echeverría, uno como presidente y el otro como secretario de Gobernación, fueron los políticos que cargaron con la responsabilidad de la matanza de la Plaza de las Tres Culturas, colofón de las acciones de represión en contra de los estudiantes, a partir del 22 de julio de 1968 por un pleito callejero que escaló hasta tener, para el gobierno, tientes de conspiración comunista. En 2002, Echeverría fue procesado por los hechos de Tlatelolco y estuvo en prisión domiciliaria.
La sede para el Mundial de 1970 se le asignó a México el 8 de octubre de 1964, cuando ya se le había otorgado la organización de los Juegos Olímpicos de 1968. Los Juegos Olímpicos se realizaron exitosamente y sin ningún incidente a pesar de los hechos de 2 de octubre. Incluso sin abucheo para Díaz Ordaz.

Para la inauguración de la Copa del Mundo de 1970, los movimientos de izquierda, tanto radicales como moderados, los que tomaron las armas y los que se presentaron en la arena política, empezaron a funcionar.
Para 1970 ya había distintos grupos guerrilleros operando en México. Entre estos el Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR); Frente Urbano Zapatista (FUZ); Liga de Comunistas Armados; Fuerzas Armadas de la Nueva Revolución (FANR). Las Fuerzas de Liberación Nacional, grupo del que se formó en 1984 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que en 1994 le declaró la guerra al gobierno y que 31 años después no ha firmado un fin de las hostilidades, aunque tampoco se han registrado abiertamente en tres décadas.

En 1970 también se empezó germinar la unificación de las izquierdas partidistas que lo lograron en 1989 con la creación del PRD —en gran medida gracias a Heberto Castillo; en 1970 era un preso político, estaba en la cárcel, acusado de ser uno de los líderes del movimiento estudiantil de 1968—; de ahí salió Morena en 2015. Y es el partido en el poder en 2026.
Tres meses antes de tomar posesión como presidente de México, en septiembre de 1970, Echeverría le pidió a Díaz Ordaz cambiar al secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena -que había desarrollado, desde 1954, el modelo conocido como desarrollo estabilizador-, por Hugo B. Margáin, que comenzó una política de mayor gasto social del sector público. Como resultado, al final del sexenio de Echeverría, en 1976, se acabó la paridad de 12.50 pesos por dólar y comenzaron en México una serie de inestabilidades económicas.
El domingo 31 de mayo de 1970, antes, durante y después de la declaratoria inaugural de la novena Copa del Mundo, entonces Jules Rimet, Díaz Ordaz fue abucheado estruendosamente por cientos de miles de personas reunidas en el estadio Azteca. Fue la manera de rechazar al mandatario por los hechos de represión y muerte del movimiento estudiantil del 2 de octubre de 1968.
Echeverría, publicó Excélsior, vio por televisión la inauguración del Mundial México 1970.
1986: Crack político y económico
Los hechos políticos, económicos y sociales que rodearon la organización del Mundial de 1986 en México también representaron grandes desafíos. El 20 de mayo de 1983, el país asumió la sede de la Copa del Mundo que originalmente debía organizar Colombia.
En ese contexto, México atravesaba una crisis económica. Una de sus principales causas fue la caída en el precio del petróleo, que llegó a cotizarse en apenas 11 dólares por barril. En ese momento, la economía mexicana dependía en gran medida de la producción y exportación petrolera.
El entonces presidente Miguel de la Madrid estaba en su cuarto año de gobierno. La crisis económica era rampante. El peso se devaluaba vertiginosamente. La resbaladilla en el mercado cambiario había comenzado en 1976, cuando de 12.50 pesos pasó hasta 23 pesos por dólar. Y nunca paró.
Después de tres años de negociaciones, en 1986, México formó parte del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), que en realidad fue la puerta de entrada para el TLC de 1994 de Carlos Salinas de Gortari y el T-MEC de 2018, correspondiente al fin de la presidencia de Enrique Peña Neto y principio de la de Andrés Manuel López Obrador. Y que este 2026 estará en revisión.

En mayo de 1986, con la Ciudad de México aún destruida por los terremotos del 19 y 20 de septiembre de 1985, lo que dejó a miles de personas sin un techo donde vivir, literalmente viviendo en la calle, el gobierno de De la Madrid tuvo una nueva sacudida. Está fue política.
El entonces hegemónico PRI se rompió. Surgió la Corriente Democrática (CD) dentro del PRI. Se trataba de una corriente de ideología nacionalista de la Revolución Mexicana.
Los principales promotores del grupo fueron Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del general Lázaro Cárdenas; Porfirio Muñoz Ledo, decimoprimer dirigente nacional del PRI y entonces integrante del Comité Ejecutivo Nacional priista, y la exdiputada federal Ifigenia Martínez, figura en el movimiento estudiantil de 1968.

Se formó el Frente Democrático Nacional, que unió a todas las fuerzas de izquierda, incluyendo al PPS y PARM, satélites del PRI en 1970 y fueron juntos a la elección presidencial de 1988.
Cárdenas, Muñoz Ledo y la maestra Ifigenia fueron fundadores del PRD. Muñoz Ledo y la maestra Ifigenia, años después pasaron a formar parte de Morena.
En la primera plana de Excélsior del 23 de mayo de 1986 se publicó una nota titulada: Pide Muñoz L. desterrar el tapadismo de la sucesión presidencial. La nota firmada por Fernando Meraz inicia así: En una declaración sin precedente en la historia del actual sistema político mexicano, el expresidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, Porfirio Muñoz Ledo, manifestó que “en el actual proceso de renovación emprendido por el partido, como respuesta a la crisis, deberían desterrarse de la sucesión presidencial todos los métodos anacrónicos y arcaicos, como el tapadismo, y las formas en que se actúa de espaldas al pueblo”.
Ese rompimiento de 1986 en el PRI originó la consolidación de la unificación de las izquierdas que inició en 1970, y que se convirtió en el PRD. El PRD fue succionado por Morena.
En lo económico, el Banco de México, en su informe de 1986 señala que el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que en 1985 había aumentado 63.7 por ciento, en 1986 se incrementó 105.7 por ciento. El tipo de cambio controlado, que en 1985 había aumentado 92.9 por ciento, en 1986 se elevó 148 por ciento, para alcanzar al término del año 923.5 pesos por dólar.
El sábado 31 de mayo de 1986, el entonces presidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado fue abucheado cuando inauguró la copa mundial de futbol, en el Estadio Azteca. Esa manifiesta desaprobación al mandatario tuvo su origen en la situación económica de las familias mexicanas.

La crisis económica de 1986 estuvo por encima del Mundial de Futbol, que ganó Argentina a Alemania por 3-2.
Recibe México un crédito para pagar interés; se evita la moratoria, es la segunda información en importancia de la edición de Excélsior del 1 de junio de 1986. México había obtenido mil 500 millones de dólares del Federal Reserve Bank para pagar el servicio de la deuda externa de aquel año de 1986 en crisis.
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