Efraín Juárez, técnico de Pumas UNAM, se desnuda, no le interesa ser políticamente correcto

El entrenador mexicano Efraín Juárez expone su carácter sin filtros y defiende su forma de ser, mientras enfrenta críticas y una sanción de la Federación Mexicana de Futbol 

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Efraín Juárez fue sancionado por su festejo en el empate 2-2 de Pumas con Cruz AzulMexsport

Hay técnicos que administran emociones como si fueran parte del libreto. Miden la palabra, dosifican el gesto, se diluyen en el protocolo. Efraín Juárez eligió otro camino, uno menos cómodo y más expuesto, donde el futbol no se interpreta, se siente.

El sábado, en el Estadio Olímpico Universitario, ese pulso se salió del cauce. El empate de Pumas UNAM ante Cruz Azul no se celebró, se gritó, se desbordó. Hubo palabras que no suelen caber en la escena pública, gestos que cruzaron la línea invisible que separa la pasión del reglamento. La imagen no tardó en instalarse en la conversación, repetida, discutida, amplificada.

Después vino lo esperado. La Federación Mexicana de Futbol sancionó con 352,000 pesos al técnico universitario. Un castigo que intenta ordenar lo que el futbol, por naturaleza, desordena.

Pero reducir a Juárez a ese instante es quedarse en la superficie.

Días antes, lejos del ruido del estadio, había dejado una frase que hoy resuena con otra densidad. No como respuesta, sino como retrato.

Hay gente que cambia en el camino cuando los critican y se vuelven políticamente correctos. Tienes que morirte con la tuya, con lo que crees, con lo que piensas, no puedes complacer a nadie, sólo a ti mismo. Sólo la almohada lo juzgará”, declaró Juárez en una entrevista con El País publicada la tarde de este miércoles

En esa frase se puede resumir la personalidad que Juárez quiere mostrar como entrenador de futbol y que ahora ejecuta con el Club Universidad.

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Efraín Juárez podría pagar una multa económica que iría de los 235 mil a los 342 mil pesos.Capturas de pantalla.

Juárez no se moldea. En la entrevista no ajusta el discurso para hacerlo digerible. Su figura se construye desde una convicción que no busca aprobación. En un medio que premia la prudencia y castiga el exceso, su perfil resulta incómodo porque no negocia.

 Desde los 23 años, cuando empecé a ir a selección, antes del Mundial, decía: ‘Cuando me retire debo estar envuelto en la parte técnica-táctica’. Una de las cosas que más me gusta es enseñar, aportar mi poquita o mucha experiencia. Cada charla, cada ejercicio que me gustaba, lo apuntaba. De vez en cuando echo unos vistazos. Me quedan grabadas frases de cuando íbamos perdiendo 2-0 en casa y estaba la frase de un técnico que te picaba el orgullo para salir y remontar. Quería ser entrenador inconscientemente", comentó en la entrevista

Esa forma de estar en el futbol no apareció de pronto. Se fue escribiendo, literalmente, en libretas que llenaba después de cada partido. Apuntes tácticos, frases de vestidor, lecciones de entrenadores como Ricardo Ferretti. Un archivo personal que hoy se traduce en método, pero también en carácter.

Hubo también un aprendizaje más áspero. El salto a Europa tras el título Mundial Sub 17 lo bajó de golpe. De promesa a uno más. De expectativa a realidad. Esa caída silenciosa lo obligó a reconstruirse sin atajos. Ahí empezó a entender que el discurso sólo se sostiene cuando tiene fondo.

Por eso, cuando habla de procesos en el futbol mexicano, no lo hace desde la teoría. Señala una liga que devora tiempos, que mide todo en función del resultado inmediato, que convierte a 17 equipos en fracaso cada torneo. 

 Eso es muy común en el futbol pero en México es... ¡Uf! Aquí la evaluación es de acuerdo al resultado y desafortunadamente de 18 equipos sólo uno es campeón. ¿Cómo evalúas a los otros 17? Quiere decir que tienes que correr a 17 técnicos y que el campeón conserva su trabajo. ¡Cosa que no es verdad! Creo en el proceso y en su evaluación. ¿Tu equipo juega mejor? ¿Hay una idea clara de juego? ¿Hay una comunión con la afición? ¿Te acompañan los resultados? Oye, aunque no seas campeón quiere decir que el proceso va hacia adelante. En México, no hay tiempo porque el resultado vale más que el proceso. El problema viene de cómo te evalúa el directivo. ¿Basado en qué? Hay equipos que cambian hasta tres veces de entrenador en seis meses.

En ese mapa, reconoce figuras que lo marcaron. De Javier Aguirre rescata la honestidad sin maquillaje. De Hugo Sánchez, la seguridad que incomoda. No los imita, pero los entiende.

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Juárez valora el aprendizaje que recibió de Javier Aguirre.Mexsport

 (Con Javier Aguirre) ganamos la Copa de Oro, fuimos al Mundial, pero también me tocó una época complicada cuando no se daban los resultados en España con el Zaragoza. Una de las virtudes de Javier es su temple a pesar de las circunstancias. Siempre con la virtud de ser honesto, a veces hasta doloroso porque te dice la verdad, pero siempre por un bien común del equipo. Esa honestidad la impregna con el ejemplo. Eso es lo más difícil en el futbol. Muchas veces nos callamos cosas por no herir. Lo único que vale es la honestidad: por qué juegas o por qué estás en la banca".

Juárez, en todo caso, se parece a sí mismo.

El festejo del sábado no es una anomalía. Es una consecuencia. La multa tampoco es un punto de quiebre. Es el precio de sostener una forma de ser en un entorno que suele empujar hacia lo contrario.

En el futbol mexicano, donde la corrección suele confundirse con prudencia, Juárez camina en sentido opuesto. No para provocar, sino para no traicionarse.