El deporte en pausa por la guerra en Oriente Medio: ligas, torneos y eventos que han sido cancelados o aplazados

La cancelación de los Grandes premios de Bahréin y Arabia Saudita se suman a la lista de celebraciones deportivas paralizadas

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La Fórmula Uno se sumará en las próxima horas en la nueva víctima de la guerra en Oriente Medio.REUTERS

A pocas horas de que la Fórmula 1 oficialice lo que ya es un secreto a voces en el paddock de Shanghái, la cancelación de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita, , el mundo del deporte ha dejado de ser una burbuja de evasión para convertirse en una de las víctima más visible de la guerra. El asfalto de Sakhir y las luces de Yeda no se encenderán este abril; en su lugar, el estruendo de los misiles y el cierre de espacios aéreos han impuesto un silencio administrativo que desangra las arcas de la máxima categoría y pone en jaque la logística global.

Mientras la F1 repliega velas, el futbol vive su propia tragedia diplomática y logística con miras al Mundial 2026. La selección de Irán, atrapada en una retórica de guerra y bajo la presión de un régimen en transición, ha dado señales en vos de su Ministro de deportes que no participará en la justa norteamericana, a menos que la FIFA logre estabilizar la situación o accesa a la petición de disputar partidos en México.

Pero el drama más inmediato se vive en Bagdad. La selección de Irak, que debe disputar la repesca mundialista el 31 de marzo en Monterrey, México, se encuentra literalmente sitiada. Con el espacio aéreo cerrado y el entrenador Graham Arnold varado en Dubái, la federación iraquí ha implorado a la FIFA un aplazamiento. Aunque los jugadores ya obtuvieron sus visados, el problema radica en el espacio aéreo cerrado. La federación iraquí de futbol planea trasladar a los futbolistas 14 horas en autobús para después tomar un vuelo privado de Turquía a Nuevo León.

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Así es el Estadio BBVA que será sede del repechaje de Irak)

Los encuentros entre combinados nacionales no han sido los únicos afectados en el futbol. Diferentes ligas de Oriente Medio tuvieron que pausar y recalendarizar. 

Champions de Asia (AFC): Se han suspendido todos los partidos de los octavos de final de la Champions League Elite y la Champions Two. El equipo de Cristiano Ronaldo, Al-Nassr, tiene sus compromisos en el aire.

  • Finalísima (España vs. Argentina): El duelo de titanes programado para el 27 de marzo en Doha pende de un hilo. Qatar suspendió toda actividad deportiva interna "hasta nuevo aviso" tras ataques a bases cercanas.
  • Más daños colaterales de la guerra

    El impacto no sólo es para las naciones en conflicto. El soft power que Arabia Saudita compró con petrodólares se está evaporando a la misma velocidad que sube el precio del crudo. El Fanatics Flag Football Classic, el evento que marcaría el regreso triunfal de Tom Brady al campo, ha tenido que huir de Riad.

    Lo que iba a ser la joya de la corona del Riyadh Season el 21 de marzo se trasladó de urgencia al BMO Stadium de Los Ángeles. El deporte estadunidense abandona sus ambiciones en el Golfo para refugiarse en suelo seguro. Brady, Jalen Hurts y compañía jugarán en la sede olímpica de Los Ángeles 2028, marcando un precedente peligroso para futuros eventos en la región. Si Brady no viaja, nadie se siente seguro.

    Desde una perspectiva económica, la suspensión de las carreras en el Golfo y el parón de eventos en Qatar, donde la Finalísima entre España y Argentina pende de un hilo,  supone un boquete financiero monumental.

    El deporte blanco se ensució 

    A este escenario de parálisis se suma el colapso del circuito profesional de tenis y los deportes de nicho, donde la geografía ha dictado la sentencia. La cancelación de urgencia del ATP Challenger de Fujairah el pasado 3 de marzo, tras la intercepción de drones en su zona industrial, fue el primer síntoma de que los recintos deportivos ya no eran zonas neutrales. El pánico se trasladó de las gradas a las terminales aéreas de Dubái, donde figuras de la talla de Daniil Medvedev y Andrey Rublev protagonizaron una odisea logística, quedando virtualmente atrapados por el cierre masivo de espacios aéreos mientras intentaban llegar a Indian Wells.

    La onda expansiva ha alcanzado incluso a disciplinas menos mediáticas pero igualmente globales, como el hockey y el cricket, cuyos calendarios han sido pulverizados por el riesgo operativo. La retirada de la selección masculina de hockey de Estados Unidos del clasificatorio mundialista en Egipto y la suspensión definitiva de la gira de los England Lions en Abu Dabi confirman que el corredor deportivo del Golfo y el Norte de África se ha convertido en una zona de exclusión. Incluso la serie entre Afganistán y Sri Lanka en los Emiratos sucumbió, evidenciando que, en el actual tablero bélico, la seguridad de los atletas ha pasado a ser un lujo que ninguna federación puede costear.

    Pérdidas económicas

    Derechos de TV y Patrocinios: La F1 perdería ingresos por canon de sede que superan los w00 millones de dólares, además de la compensación a patrocinadores globales por la reducción del calendario de 24 a 22 fechas.

  • Inflación Deportiva: El costo de los fletes aéreos se ha triplicado debido al cierre de rutas sobre el Golfo, obligando a ligas y equipos a renegociar presupuestos de viaje que ya eran ajustados.

  • Energía: Con el petróleo superando los 100 dólares, el mantenimiento de infraestructuras deportivas masivas se vuelve insostenible en regiones dependientes de la estabilidad de Ormuz.