Antonio Rüdiger rompe el silencio y se burla de su brutal agresión ante Getafe: "No lo maté"

Antonio Rüdiger, defensa del Real Madrid, minimizó su agresión sobre Diego Rico del Getafe: "Si hubiera tenido intención no se levantaba"

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Antonio Rüdiger en conferencia de prensa.REUTERS

El futbol español ardió en controversia tras las recientes y explosivas declaraciones de Antonio Rüdiger. El férreo defensa central del Real Madrid finalmente rompió el silencio sobre el polémico choque que protagonizó junto a Diego Rico durante la dolorosa derrota por 1-0 de la escuadra merengue ante el Getafe el pasado 2 de marzo. Lejos de mostrar arrepentimiento por la brutal acción que dio la vuelta al mundo, el zaguero alemán lanzó frases que encendieron aún más los ánimos de los aficionados y de toda la prensa deportiva nacional e internacional.

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Antonio Rüdiger saludando a Álvaro Arbeloa.REUTERS

Durante la conferencia de prensa oficial, organizada en la antesala del vital duelo de la Champions League contra el Manchester City, el exjugador del Chelsea enfrentó cara a cara los duros cuestionamientos de los periodistas. Las transmisiones de televisión y las redes sociales captaron y viralizaron el momento exacto en que Rüdiger le propinó un tremendo e innecesario rodillazo en el rostro a Rico, justo cuando el jugador rival yacía vulnerable y sin defensa sobre el césped. A pesar de la crudeza innegable de las imágenes y la condena generalizada, el imponente central madridista optó por minimizar el impacto, burlarse de la situación y defender a capa y espada su agresivo estilo de juego.

EL CINISMO DE ANTONIO RÜDIGER TRAS EL ESCÁNDALO EN EL SANTIAGO BERNABÉU

"Todo el mundo vio las imágenes y fueron terribles, pero si ves la jugada en sí, no voy a discutir, pero no lo maté", declaró Antonio Rüdiger con total frialdad y sin titubear ante los micrófonos de los reporteros. El zaguero internacional por Alemania argumentó con firmeza que la opinión pública cayó en una severa y ridícula exageración. Según su perspectiva, sus verdaderas intenciones nunca buscaron lastimar de gravedad a su compañero de profesión, justificando que su imponente físico y su intensidad a menudo provocan malentendidos entre quienes observan los partidos desde la comodidad de la grada o la televisión.

Sin embargo, la frase que realmente desató la furia de los seguidores del futbol español llegó instantes después. Con una actitud que gran parte del entorno tachó de soberbia y cinismo puro, el defensor sentenció: "No creo que se deba exagerar el contacto. Si hubiera tenido esa intención, él no se levantaba del suelo". Además, remarcó que disfruta ser un elemento duro e intimidante al jugar, pero aseguró tener límites muy claros que jamás traspasa, exigiendo de paso a los medios de comunicación que detuvieran de inmediato el intenso asedio mediático sobre este controvertido tema.

LA INDIGNACIÓN DE DIEGO RICO Y LAS CRÍTICAS AL ARBITRAJE ESPAÑOL

Del otro lado de la moneda, la impotencia y la frustración invadieron por completo al vestidor azulón. El propio Diego Rico alzó la voz al terminar aquel ríspido encuentro liguero y sugirió, con evidente molestia y sarcasmo, que, si los uniformes y los escudos estuvieran intercambiados, él seguramente enfrentaría una sanción disciplinaria ejemplar de al menos diez partidos inactivo. El experimentado lateral del Getafe catalogó el incidente como un acto de agresión totalmente deliberado, producto de un tenso altercado verbal y físico que ambos futbolistas sostuvieron apenas unos minutos antes de la polémica y escalofriante jugada.

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Antonio Rüdiger celebrando su gol contra el Elche.REUTERS

Diversos analistas, exfutbolistas y reconocidas figuras de los medios de comunicación respaldaron sin dudarlo la enorme indignación del jugador afectado. En múltiples espacios televisivos y radiofónicos, los expertos calificaron la entrada como una de las acciones más brutales, desleales y peligrosas de toda la temporada en la primera división española.

El coraje colectivo aumentó exponencialmente al recordar y analizar que el árbitro central permitió que las acciones continuaran con total normalidad, sin inmutarse, y que la tecnología del VAR brilló por su escandalosa ausencia en el Santiago Bernabéu. Para la inmensa mayoría de los críticos objetivos, el Real Madrid gozó de una inmensa dosis de suerte arbitral al no perder a uno de sus hombres clave por una más que merecida tarjeta roja directa, dejando una mancha imborrable en la credibilidad del campeonato.