Delegación iraní abandonó Toronto, agudizando la polémica sobre su participación en el Mundial
Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní, con vínculos al CGRI, fue retenido tres horas en el aeropuerto de Pearson antes de decidir abandonar Canadá voluntariamente

El incidente en el Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto no duró más de tres horas, pero sus consecuencias se extenderán hasta el arranque del Mundial 2026 en junio. Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Futbol y miembro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), llegó el martes a Canadá con visa válida para asistir al Congreso de la FIFA en Vancouver, fue interrogado por las autoridades de inmigración y optó por regresar a Turquía en el primer vuelo disponible.
Este episodio añade una nueva capa de tensión a uno de los asuntos más delicados del calendario deportivo mundial: si Irán, cuyo equipo debía disputar todos sus partidos de fase de grupos en suelo estadunidense, podrá participar con normalidad en un torneo que coorganiza un país con el que está en guerra desde febrero.
Todos teníamos visas e, incluso, nos registraron en Turquía. Nos dijeron que nos preguntarían si éramos miembros del CGRI. Les dijimos que hay 90 millones de miembros del CGRI en Irán. Nos dijeron que no permiten la entrada a personas de esta organización, que así lo establecen las leyes de su país", explicó Taj a la agencia iraní Tasnim.
Taj subrayó que la decisión de abandonar Canadá fue propia. "Al cabo de un rato, dijeron que podíamos entrar, pero decidimos volver. No nos deportaron y decidimos volver por nuestra cuenta", afirmó. Sin embargo, la versión del gobierno canadiense difiere en matices importantes.
Canadá designó al CGRI como organización terrorista en junio de 2024, lo que legalmente permite a las autoridades a bloquear la entrada de personas con vínculos comprobados al grupo. La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, indicó que tenía entendido que los funcionarios iraníes fueron denegados en su entrada al país, aunque aclaró que la denegación inicial fue "no intencional".
La ausencia iraní en el Congreso de Vancouver fue formal y notoria. La delegación de Irán fue marcada como "ausente" durante el llamado a lista del jueves, y dos de sus delegados sí recibieron autorización para ingresar a Canadá, pero optaron por no asistir en solidaridad con Taj.
Taj también reveló que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ofreció enviar un jet privado para trasladar a la delegación iraní desde Turquía. La oferta fue rechazada. "Le dije al secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, que se sienten intimidados por Estados Unidos y que dicen 'sí, señor' a todo lo que dicen", señaló el dirigente iraní.
Infantino, por su parte, no dejó espacio a la ambigüedad en su discurso ante el Congreso. "Por supuesto, Irán participará en el Mundial 2026, y por supuesto Irán jugará en Estados Unidos. La razón es muy simple: tenemos que unirnos, tenemos que unir a las personas", declaró el presidente de la FIFA. La organización también rechazó previamente la solicitud de Teherán de cambiar las sedes de sus partidos a ciudades fuera de territorio estadunidense.