ABA Sport, la olvidada marca de Alejandro Burillo que revolucionó  a la Selección Mexicana

ABA Sport eran las iniciales de su nombe y apellidos y entró a vestir al Tri después de tumbar a Umbro pero con una breve aventura de tres años

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Playera de la Selección Mexicana de ABA Sports

Entre otras cosas que dejó Alejandro Burillo en los archivos del futbol, fue una marca de ropa deportiva que en la década de los 90 fue importante, aunque ahora pocos la recuerda.

Se trataba de ABA Sport, las iniciales de su nombe y apellidos. Junto a su socio y amigo Jorge Lankenau irrumpió en el mundo textil antes de que las grandes marcas transnacionales se apoderaran del tablero.

Su base fue Monterrey, porque el punto de despegue serían los Rayados. Mientras América y Chivas usaban Adidas, por ser los clubes más importantes, otros como Pumas no tenían marca o Cruz Azul hacía sus propios aditamentos con la marca Azul Sport.

ABA SPORTS ENTRÓ AL MERCADO CON RAYADOS

Entonces Rayados entró en la inercia de Alejandro Burillo y se estrenó en 1991 con ABA Sports. Su dueño, Jorge Lankenau, mantenía otras empresas como Seguros ABA y Banca  Confía.

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La camiseta de Rayados en verde, hecha por ABA SportsMexsport

Pero el golpe de autoridad de Burillo llegó con la Selección. Una vez que retomó el control junto al grupo Televisa de la Selección Mexicana haciendo a un lado a Emilio Maurer y Francisco Ibarra de Quevedo, logró también el contrato para vestir al equipo nacional.

Hasta 1994 en el Mundial de Estados Unidos, Umbro vistió a México, pero después llegó ABA Sports en 1995 con un diseño poco amable. Una espontosa M se asomaba en el pecho de la camiseta que para variar coincidió con una penosa actuación en la Copa América de 1995.

A pesar de no entrar bien con la Selección Mexicana, se mantuvo hasta 1998 cuando llegó con el Tri al Mundial de Francia haciendo uno de los diseños más bonitos que la afición atesora, el del calendario Azteca en toda la playera que hasta hoy en día funciona.

Eso ocasionó que Chivas, Atlas, Tigres y Santos se vistieran con sus diseños.

LA SALIDA DE ABA SPORTS, POR LA PUERTA TRASERA

Ya en 1999 la marca no resistió y cedió el contrato de selección a Garcís, empresa de José Antonio García, uno de los incondicionales de Burillo.

Se lanzaron a hacer una camiseta similar a la del calendario Azteca, pero ocuparon el escudo nacional y eso fue multado por los diputados y senadores que exigieron su salida del mercado para no lucrar con los símbolos patrios.

Así, sin saberlo, ABA Sport se fue por la puerta trasera en una breve aventura que fue parte del sueño que tuvo Alejandro Burillo, aunque en la actualidad sigue vigente a pesar de no vestir a ningún equipo.