Hundimientos y riesgo de inundación; deterioro silencioso de Calz. Zaragoza, CDMX

A lo largo de la Calzada Zaragoza, que atraviesa la zona oriente de la capital, se observan ondulaciones y desniveles que afectan no solo la infraestructura vial.

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Calzada Ignacio Zaragoza

La Calzada Ignacio Zaragoza, una de las principales entradas y salidas de la Ciudad de México (CDMX), sufre cada año un deterioro progresivo por hundimientos diferenciales que tienen causas múltiples: la sobreexplotación del acuífero, el tránsito constante de vehículos pesados, la sismicidad regional y la fragilidad del subsuelo lacustre.

A lo largo de esta vía, que atraviesa la zona oriente de la capital, se observan ondulaciones y desniveles que afectan tanto la infraestructura vial como a millas de habitantes y negocios de la zona. “El hundimiento puede llegar a ser de entre 10 y 30 centímetros anuales”, advirtió el doctor Ángel Emmanuel Zúñiga Tovar, investigador del Instituto de Geografía de la UNAM, en entrevista.

Camiones de carga, un ‘pesado’ peligro

Zúñiga Tovar explicó que los camiones de carga que circulan por la calzada generan vibraciones que compactan el subsuelo, compuestos en gran parte por materiales blandos y zonas de transición geológica.

“El paso constante de transporte pesado genera reacomodos de material, y eso, junto con la extracción de agua del subsuelo, provoca un hundimiento desigual y continuo”, señaló.

¿Cómo afecta el Metro CDMX?

Este fenómeno no solo representa un problema estructural, también agrava las inundaciones, ya que, al ubicarse en una zona de baja pendiente, el agua de lluvia tiende a acumularse. Y el Metro, aunque no es la causa principal de los hundimientos, sí actúa como una barrera física que “represa el agua”, empeorando la situación para colonias aledañas.

De acuerdo con el especialista, las autoridades suelen recurrir a medidas paliativas como la re nivelación del pavimento o el ajuste temporal del Metro. Sin embargo, una solución estructural sigue pendiente mencionada por el especialista, por lo que una de las alternativas más prometedoras es el uso de tanques de almacenamiento de agua pluvial, con el objetivo de reinyectarla al acuífero y reducir la sobreexplotación.

“Esto no va a revertir los hundimientos, pero puede disminuir la velocidad con la que ocurra”, explicó.

*bb