Contar con una sola institución de salud que nos brinde salud a todas y a todos resolverá un pendiente muy importante.
Por primera vez en muchos años podemos ver un documento legal que articula una primera estrategia para que el sector salud en México pueda responder a todas y a todos quienes se enfermen.
La fragmentación de nuestro sistema sanitario es histórica y depende del financiamiento de cada institución; las y los trabajadores formales en diversos ámbitos financian, aportando parte de su salario a la institución que debe resolver sus problemas de salud y esa institución no puede dedicar los recursos a personas que no aporten.
Aquí hay un primer problema legal que impide, en principio, la atención universal. Cuando tuve a mi cargo la atención a la salud materna, articulamos una primera estrategia para la atención universal de la emergencia obstétrica diseñando un sistema de facturación cruzada entre las instituciones para salvar los problemas legales. El decreto de ayer, firmado por la presidenta Sheinbaum, va mucho más allá. Sienta la base para que se diseñen mecanismos de compensación económica entre todas las instituciones de salud y menciona tres campos de inicio: la emergencia obstétrica, la emergencia cardiológica y la neurológica, que significan salvar la vida de miles de personas concretas.
Desde luego, el camino es largo, pero vale la pena avanzar en un tema que resolverá un pendiente tan importante para toda la población como es contar con una sola institución de salud que nos brinde salud a todas y a todos.
La verdad es que la administración federal anterior tomó decisiones malas en estos términos, que el día de hoy, con el decreto de ayer, recomponen el camino en el sentido correcto.
Cómo ya he mencionado en este espacio, la manera que me parece más inteligente para la consecución de las compensaciones entre las diferentes instituciones de salud sería mediante descuentos fiscales, es decir, que el SAT sería el organismo encargado de llevarlas a cabo y simplemente el IMSS, por ejemplo, tendría un saldo a favor por las atenciones otorgadas a otras instituciones. Todavía quedan por diseñar las listas y los costos de cada atención, pero ya tenemos la base legal.
Ojalá podamos comenzar a ver los resultados a corto plazo. Conforme avance el mecanismo estoy seguro van a aparecer problemas nuevos que habrá que resolver sobre la marcha, pero por lo pronto ya tendremos, además, la base de identificación para el establecimiento de un expediente electrónico único.
