Xochimilco; reducto para especies
A 30 años de ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, las amenazas urbanas no han sido impedimento para mantener su diversidad de plantas y animales

CIUDAD DE MÉXICO.
Es un tesoro ecológico”. Así califican a Xochimilco funcionarios, académicos y expertos en patrimonio cultural al reconocer el valor ambiental de esta zona lacustre que envuelve dos mil 600 hectáreas y 189 kilómetros de canales para su navegación.
La constante amenaza urbana que acecha a toda hora es el peor enemigo de esta zona luego de que el 11 de diciembre de 1987 la Unesco la inscribió como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Pero la naturaleza ha sido más fuerte y ha vencido ataques que laceran este ecosistema que recibe una migración de pelícanos provenientes de Canadá y que año con año viajan hasta el corazón de Xochimilco.

Foto: Davíd Solís/Archivo. Ilustración: Ernesto Rivera Galván
Mientras en aquel país las temperaturas bajo cero congelan los lagos y árboles donde habitan estas aves por lo que vuelan hasta los canales xochimilcas para resguardarse del clima gélido, esta zona se convierte en su hogar alrededor de cinco meses.
Una vez que el frío desciende, los pelícanos retornan a su país de origen y vuelven a México entre octubre y noviembre para hacer de Xochimilco su hábitat invernal.
Las especies de las que se alimentan son peces, especialmente la tilapia que se convirtió en plaga ante la rápida reproducción en este lago del sur de la Ciudad de México.
La Unesco decidió incluir a Xochimilco en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad y a pesar de sufrir deterioro ecológico ante el avance de la urbanización esto no pone en riesgo la declaratoria que el organismo internacional le otorgó.
Nadie lo permitiría, porque las chinampas son patrimonio del mundo y aún se mantienen”, aseguró el ambientalista Héctor Rangel, quien tiene a su cargo la planeación ecológica del lago.
Indicó que hace casi dos semanas, un socavón de cuatro y medio metros de profundidad en el Embarcadero Zacapa mostró que los canales de Xochimilco enfrentan un riesgo constante de perder agua, debido a las filtraciones que pueden presentarse por la falla geológica que atraviesa la zona lacustre, de acuerdo con el Atlas de Riesgo.
El suceso que obligó a segmentar 400 metros cuadrados para ubicar la zona afectada, de momento se encuentra en reparación, el delegado de esta demarcación, Avelino Méndez, aseguró que esta “circunstancia de la naturaleza” no representa un foco rojo para perder la declaratoria.
Afirmó que tendrían que exterminar las chinampas y los canales de Xochimilco, lo cual “nadie va a permitir, porque se trata de un ecosistema que no sólo mantiene un sistema agrícola de los aztecas, sino que representa un tesoro invaluable para toda la Ciudad de México, pues 70% del agua que se consume en esta ciudad proviene de los pozos de esta región, por eso es importante su conservación.
Es una riqueza biológica única en la Ciudad de México para conservar. Por lo que ayudar en la regulación de temperatura, en la captura de carbono o de partículas suspendidas, es producción agropecuaria, de oxígeno y sobre todo es mantener vivos los pozos de agua que abastecen a esta ciudad”, aseguró el jefe delegacional.
Olga Orive, expresidenta del Comité Nacional Mexicano de Icomos y maestra en arquitectura, coincidió en que el potencial agrícola de las chinampas mantiene a Xochimilco como Patrimonio Cultural de la Humanidad y para que perdiera esta inscripción tendría prácticamente que desaparecer la zona lacustre, “lo cual no lo vamos a permitir”.
De hecho, el criterio cinco incluido en el Catálogo de Patrimonio de la Humanidad se basa en que “el paisaje lacustre de Xochimilco, convertido en vulnerable bajo el impacto de los cambios ambientales, constituye el único recordatorio de la ocupación tradicional del suelo, en las lagunas de la cuenca de la Ciudad de México antes de la conquista española”.
En tanto, el académico Rangel resaltó que pese a la pérdida de agua del lago, derivada de la contaminación de hace 20 años, así como las grietas ocasionadas por la falla geológica, Xochimilco es la última imagen de los grandes cinco lagos que había cuando llegaron los españoles, pues aún conserva 189 kilómetros de canales.
Admitió que los errores en el plan de manejo de este lago han causado daños y costos irreparables como la desaparición del ajolote y la rana Moctezuma, especies endémicas que ahora están en peligro de extinción, debido a que la tilapia arrasó con ambas especies que cumplían con un equilibrio ecológico del lago.
Hace varios años algunas autoridades optaron por introducir el pescado Tilapia, porque se reproduce muy rápido, con el objetivo de contar con un alimento nutritivo indicado por la la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) pero en el lago se convirtió en una plaga”, lamentó.
Pese a los desajustes en la cadena alimenticia de la fauna lacustre, Avelino Méndez aseguró que aún hay ajolotes, tortugas, culebras, charalitos, acociles y carpas, además de una gran variedad de aves como garzas, patos, búhos, águilas e incluso pelícanos.
Tenemos una variedad de riqueza biológica muy amplia, todo está relacionado con el entorno de Xochimilco”, dijo.
Sin embargo, resaltó que el agua, la producción chinampera y los pastos sirven de anidación, así como el lirio acuático.
Admitió que por más de una década dejaron de venir los pelícanos canadienses, debido a la contaminación en el lago, eso implicaba menos alimento para los cinco meses que viven en Xochimilco, pero ya regresaron “gracias a las mejoras en la calidad del agua”.
En medio de altibajos ecológicos, la Unesco asegura que estas vicisitudes no ponen en peligro la inscripción de Xochimilco.
La zona es vulnerable de las amenazas derivadas por las condiciones geológicas, pero también hay “amenazas por las presiones del desarrollo, cambios en el uso de tierra, el abandono y la contaminación”, resaltó.
Pese a ello, “la propiedad mantiene todos los elementos para transmitir su valor universal excepcional y ofrecer testimonio de sus diversas etapas de desarrollo, particularmente la convergencia de culturas durante casi siete siglos”, como se indica en su página.
En el sitio web se detallan algunas amenazas, en diferentes años, sobre el estado de conservación.
En 2011 la Unesco determinó que urgía crear la Unidad de Gestión y asegurar su financiamiento para operar, además de concretar un Plan de Gestión, tomó nota de la construcción de la Línea 12 del Metro, y solicitó evaluaciones de impacto ambiental y patrimonial en la parte lacustre de Tláhuac, también parte del patrimonio.
Estas conclusiones han sido alertas para incidir en la política pública local y hasta ahora han tenido resultado, pues Xochimilco también es un espacio natural protegido por el gobierno federal.
El jefe delegacional insistió en que la zona “es una pieza clave del medio ambiente de la capital, por lo que perder el lago representaría un desastre ecológico para la capital”.
Aunado a su riqueza ecológica, Olga Orive reveló que el gobierno capitalino presentó la solicitud para que Xochimilco obtenga la inscripción en la lista de los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) que otorga la FAO.
Debido a que próximamente podría recibir esta inscripción, Olga Orive explicó que Xochimilco y Tláhuac serían el octavo de la lista de los SIPAM en el mundo y podría ayudar a proteger el sistema de cultivo de las chinampas para mantener viva la zona lacustre.