¡No es flojera, ni timidez! Estas señales podrían indicar que tu hijo tiene un trastorno de lenguaje

Dificultades para comprender, hablar o combinar palabras antes de los 3 años pueden indicar un trastorno de lenguaje y requerir evaluación temprana.

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Señales de que mi hijo tiene un trastorno de lenguaje.Canva

Los niños comienzan a comunicarse desde sus primeros días de vida, pero no todos lo hacen al mismo ritmo. 

El lenguaje va mucho más allá de repetir palabras: implica comprender sonidos, asociar significados, expresar ideas, interactuar con otras personas y usar la comunicación para desenvolverse en el entorno.

Por eso, aprender a identificar señales tempranas de alerta puede marcar una diferencia importante en el desarrollo de un niño, ya que permite buscar apoyo profesional a tiempo y favorecer mejores resultados a largo plazo.

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Señales de que mi hijo tiene un trastorno de lenguaje.Canva

¿Qué es un trastorno del lenguaje?

Un trastorno del desarrollo del lenguaje (DLD, por sus siglas en inglés) es una condición del neurodesarrollo que afecta la manera en que un niño aprende, entiende y utiliza el lenguaje, tanto de forma oral como escrita. 

De acuerdo con el National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD), este trastorno no se explica por otras causas como pérdida auditiva, discapacidad intelectual, autismo o falta de estimulación.

Es importante aclarar que no se trata solo de hablar tarde. Los niños con DLD pueden presentar dificultades persistentes para expresarse, comprender instrucciones, narrar ideas, aprender a leer o escribir, e incluso para relacionarse socialmente, especialmente si no reciben apoyo adecuado.

Tampoco debe confundirse con un retraso del lenguaje transitorio, una situación en la que algunos niños avanzan más lento, pero logran ponerse al día con el tiempo y con un entorno estimulante.

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Señales de que mi hijo tiene un trastorno de lenguaje.Canva.

Hitos de lenguaje por edad: lo esperado y cuándo son señales de alerta

Aunque cada niño es único, el desarrollo del lenguaje suele seguir patrones aproximados. Conocerlos ayuda a distinguir entre variaciones normales y posibles señales de alerta.

0 a 12 meses

  • Balbucea con sonidos variados.
  • Sonríe y responde socialmente.
  • Voltea la cabeza hacia sonidos o voces.
  • Usa gestos como señalar o levantar los brazos.

Si al cumplir un año el bebé no señala objetos, no responde a su nombre o muestra poco interés por comunicarse, conviene consultar.

12 a 18 meses

  • Dice algunas palabras claras, como “mamá” o “papá”.
  • Comprende instrucciones simples (“ven”, “dame”).
  • Intenta comunicarse con gestos y sonidos.

Si a los 18 meses no hay palabras claras ni gestos frecuentes, es recomendable una evaluación profesional.

18 a 24 meses

  • Comienza a combinar palabras (“más agua”, “mamá ven”).
  • Aumenta el vocabulario de forma gradual.
  • Imita palabras de los adultos.

Muy pocas palabras o ausencia de combinaciones verbales durante esta etapa.

24 a 36 meses

  • Usa frases más largas.
  • Puede seguir instrucciones sencillas.
  • Su lenguaje es cada vez más comprensible para personas fuera de casa.

Si a los 3 años el lenguaje sigue siendo muy limitado o difícil de entender, es importante acudir con un especialista.

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Señales de alerta que no debes ignorar

Algunas señales sugieren que el niño podría enfrentar dificultades significativas en su desarrollo del lenguaje:

  • Dificultad para comprender. No sigue instrucciones simples o parece no entender lo que se le dice, incluso con apoyo visual.
  • Problemas para expresarse. Produce sonidos, pero no logra formar palabras o frases claras, o repite palabras sin contexto.
  • Lenguaje limitado para su edad. Por ejemplo, escaso vocabulario a los 2 años o frases muy básicas a los 3. 
  • Frustración frecuente. Llanto, berrinches o irritabilidad relacionados con la dificultad para comunicarse.
  • Dificultades sociales o escolares. Problemas para interactuar con otros niños, seguir instrucciones o participar en actividades grupales.

Desarrollo del lenguaje y factores de riesgo

El lenguaje infantil depende de múltiples factores que conviene observar en conjunto:

Interacción social

Hablar, leer y jugar con el niño fortalece directamente su desarrollo lingüístico. La calidad del diálogo es tan importante como la cantidad.

Audición

Incluso problemas auditivos leves pueden afectar la adquisición del lenguaje. Por eso, la evaluación auditiva suele ser parte del proceso diagnóstico.

Pantallas y poco diálogo

Investigaciones recientes advierten que el uso excesivo de pantallas puede reducir las oportunidades de interacción cara a cara, lo que limita el aprendizaje del lenguaje temprano.

Un estudio publicado en JAMA Pediatrics encontró que un mayor tiempo frente a pantallas se asocia con menos conversaciones entre adultos y niños pequeños, un factor clave para el desarrollo del lenguaje.

¿Cuándo deberías consultar con un especialista?

Si notas varias señales de alerta o tienes dudas persistentes, lo recomendable es:

  1. Hablar con el pediatra para una evaluación inicial.
  2. Descartar problemas de audición mediante pruebas especializadas.
  3. Acudir con un terapeuta del lenguaje o logopeda si las dificultades continúan.
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No todos los retrasos son trastornos

Es fundamental diferenciar entre un retraso temporal del lenguaje y un trastorno persistente. Algunos niños simplemente avanzan más lento y, con estimulación adecuada, alcanzan a sus pares sin intervención especializada.

La clave está en observar la evolución: cuando las dificultades persisten, se intensifican o afectan la comprensión y la comunicación diaria, conviene actuar.

Identificar señales de un posible trastorno del lenguaje en tu hijo no implica alarmarse, sino estar atento a patrones de desarrollo y a cambios que se mantienen más allá de lo esperado para su edad. 

Como madre o padre, tu observación cotidiana es una herramienta poderosa para impulsar evaluaciones oportunas y terapias que favorezcan un desarrollo saludable del lenguaje y la comunicación.