Vínculo humano-animal ya es parte del estudio de la medicina veterinaria; impulsan certificación
La UNAM firmó un acuerdo que incluye una certificación sobre el vínculo humano-animal para más de 3 mil estudiantes de veterinaria

Durante décadas, la medicina veterinaria se enfocó principalmente en identificar enfermedades y aplicar tratamientos clínicos; sin embargo, el ejercicio profesional ha comenzado a transformarse conforme cambia la relación entre las personas y sus animales de compañía.
En ese contexto, Zoetis México y la Universidad Nacional Autónoma de México firmaron un acuerdo de colaboración académica que incluye una certificación enfocada en el vínculo humano-animal, la cual impactará directamente a más de 3 mil estudiantes de medicina veterinaria.
El convenio busca integrar nuevas perspectivas clínicas que reconozcan la dimensión emocional presente en la atención de las mascotas, así como acercar a los estudiantes a tecnología diagnóstica avanzada y a un enfoque integral de la práctica veterinaria.
Un convenio entre academia e industria
De acuerdo con Irma Egoavil, directora general de Zoetis México, el acuerdo surge de la necesidad de actualizar la formación veterinaria frente a un entorno clínico cada vez más complejo.
“La relación entre las personas y sus mascotas ha cambiado, y eso también transforma la manera en que se ejerce la medicina veterinaria”, explicó la directiva.
Bajo esta lógica, la UNAM se convirtió en un aliado estratégico, al ser la principal institución formadora de médicos veterinarios y zootecnistas en el país.
El objetivo central del convenio es vincular el rigor científico con una comprensión más amplia del contexto social y emocional en el que se atienden hoy a los animales de compañía.

Mascotas como parte de la familia
Uno de los puntos de partida de esta certificación es la transformación del rol que ocupan los animales dentro de los hogares mexicanos. Datos citados por Zoetis señalan que:
- 94% de las personas considera a sus mascotas como parte de su familia
- 92% asegura estar dispuesto a hacer todo lo posible para evitar que sufran
Este cambio implica que la consulta veterinaria ya no se limita al análisis de síntomas físicos, sino que incorpora expectativas emocionales, toma de decisiones compartidas y una demanda creciente de información y acompañamiento.
“Entender cómo funciona este vínculo fortalece la enseñanza de los médicos veterinarios y mejora la relación con los propietarios de las mascotas”, señaló Egoavil.

Del aula a la consulta clínica
La certificación desarrollada junto con la UNAM busca traducir la evidencia científica sobre el vínculo humano-animal en herramientas prácticas para la atención clínica. Diversos estudios han documentado que la convivencia con animales de compañía se asocia con beneficios como:
- Reducción del estrés
- Liberación de oxitocina
- Mejor salud cardiovascular
No obstante, este conocimiento no siempre se refleja en las decisiones clínicas cotidianas. Para Zoetis, formar a los futuros veterinarios en esta dimensión permitirá mejorar la comunicación, la empatía y el seguimiento de los tratamientos.
“No todos los tutores se relacionan igual con sus animales”, explicó Egoavil.
Reconocer estas diferencias puede influir en la adherencia terapéutica y en los resultados clínicos.

Tecnología y diagnóstico como parte del modelo integral
El acuerdo entre Zoetis y la UNAM también contempla el acceso a equipos de diagnóstico que permiten obtener resultados más rápidos y precisos. Estos dispositivos se utilizan tanto en animales de compañía como de producción, y fortalecen la formación académica, la práctica clínica y la investigación científica.
La incorporación de tecnología diagnóstica responde a otro cambio estructural: actualmente existen más opciones terapéuticas para tratar enfermedades crónicas en animales, como la osteoartritis o la dermatitis atópica. En este escenario, un diagnóstico oportuno y certero resulta clave para aplicar tratamientos personalizados.
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