Correr maratones podría dañar los glóbulos rojos, revela un estudio
Correr distancias extremas provoca la oxidación y eliminación prematura de glóbulos rojos, además de elevar niveles inflamatorios similares a los de una enfermedad grave.

Correr maratones de distancias extremas desafía los límites físicos y genera una transformación profunda en el cuerpo, afectando la salud, la inflamación y el envejecimiento de las células. Este esfuerzo máximo exige una respuesta fisiológica que se refleja de forma directa en la calidad de la sangre.
La ciencia revela que el ultra-running impacta la estructura de los glóbulos rojos y causa respuestas inflamatorias en todo el cuerpo. Comprender estos hallazgos permite tomar decisiones equilibradas para mantener el bienestar general.

¿Por qué correr maratones daña los glóbulos rojos?
La revista Blood Cells, Molecules, and Diseases analizó a corredores de distancias entre 40 y 171 kilómetros, confirmando que el esfuerzo extremo acelera el desgaste de la sangre. Este proceso va más allá del golpe físico de los pies contra el suelo y se centra en alteraciones químicas internas.
- Oxidación celular profunda: El agotamiento de la energía en la célula provoca que las proteínas de los glóbulos rojos se oxiden y pierdan su flexibilidad natural.
- Eliminación acelerada: Al volverse rígidos, los glóbulos dejan de transportar el oxígeno correctamente; el bazo los detecta como dañados y los retira del torrente sanguíneo de forma prematura.
- Acumulación de cobre: El estrés extremo causa que las células junten metales como el cobre, lo que reduce su resistencia y obliga al cuerpo a gastar energía extra en reparar membranas.
Este desgaste metabólico acorta la vida de las células sanguíneas en circulación. La rigidez resultante de la oxidación impide que la sangre fluya con la eficiencia necesaria para nutrir los tejidos durante la carrera.

¿Correr maratones con frecuencia inflama el organismo?
Las competencias extremas activan señales de alarma en el cuerpo, elevando las proteínas inflamatorias de manera proporcional a la distancia recorrida. La inflamación es la respuesta ante un estrés oxidativo que pone al límite cada tejido del sistema.
- Correr 171 kilómetros eleva drásticamente moléculas inflamatorias como la IL-6, indicando un estado de alerta y estrés agudo en todo el sistema.
- Fragilidad ante el esfuerzo: Los glóbulos rojos absorben compuestos ligados a la inflamación severa, como la quinurenina.
- Remodelación de lípidos: El esfuerzo prolongado desencadena una alteración profunda de las grasas en el plasma; el organismo reacciona como si combatiera una enfermedad grave.

¿Qué otros efectos causa en la salud correr maratones de forma frecuente?
Exigir al cuerpo de forma frecuente compromete la salud de estructuras fundamentales a largo plazo. Un metaanálisis publicado en Sports Medicine explica que la dosis extrema de ejercicio competitivo genera una factura sistémica que afecta la función cardíaca.
- Disfunción del corazón: El esfuerzo crónico provoca alteraciones y eleva el riesgo de sufrir arritmias, fibrilación auricular y fibrosis cardíaca.
- Peligro renal agudo: Correr bajo deshidratación o el uso de analgésicos provoca lesiones renales agudas (AKI) que pueden derivar en enfermedad renal crónica.
- Daño pulmonar y óseo: Aparecen broncoespasmos frecuentes por la hiperventilación y existe un alto riesgo de sufrir fracturas por estrés debido a la carga mecánica repetitiva.
En poblaciones vulnerables, como corredores muy jóvenes o veteranos, los daños acumulados pueden volverse irreversibles si no se gestionan los periodos de descanso de forma adecuada.

¿Cómo correr de forma saludable?
Mantener un equilibrio entre la actividad y la recuperación garantiza la continuidad en el deporte sin comprometer la integridad física. La clave reside en la prevención activa, el fortalecimiento de los músculos y el aumento inteligente de las distancias.
Así se puede correr sin arriesgar la salud, de acuerdo con un estudio publicado en Scientific Reports, una investigación en Translational Sports Medicine y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EU (CDC):
- Dosis física recomendada: Los CDC sugieren 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos intensos por semana; distancias como los 10 km o el medio maratón brindan beneficios óptimos.
- Entrenamiento de fuerza: Sumar al menos dos días de ejercicios de fuerza a la semana funciona como un escudo que reduce el riesgo de lesiones en huesos y articulaciones.
- Estrategias personalizadas: Se recomienda corregir la técnica al pisar, utilizar calzado adecuado y evitar incrementos bruscos en el tiempo de entrenamiento.
Correr de forma saludable mejora el estado de ánimo y transforma la vida siempre que se realice con inteligencia. El equilibrio entre el esfuerzo y el descanso asegura que el deporte funcione como una herramienta de bienestar real.
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