¿Ataque a Irán?
La república islámica se encuentra vulnerable, pero puede resistir y responder ante una agresión.

Ricardo Ortiz Esquivel
Globalística
El tiempo sigue corriendo para Irán. Son semanas de negociaciones en las que se generan más expectativas que realmente un resultado prometedor. El tictac del reloj se mezcla con las declaraciones de las partes envueltas haciendo que se generen confusiones sobre si existen avances o no. Nadie quiere dejarse de nadie. Es un show de palabrería con poder. Los líderes de Irán y Estados Unidos se amenazan en las redes sociales o en videos, mientras sus equipos de trabajo proponen negociar un acuerdo o por lo menos es lo que hacen figurar.
Estados Unidos prefiere la diplomacia antes que la fuerza, pero ya tiene casi todo preparado por si no se llega a una resolución pacífica que complazca al presidente Donald Trump. No se esconde el despliegue militar ni la cantidad de activos militares que van llegando a toda la zona cercana al Golfo. Es algo que no se observaba desde las invasiones a Irak o Afganistán. Son 72 horas de apreciar cómo Estados Unidos está haciéndole saber a Irán lo que sigue preparando en caso de que todo colapse. Es preocupante y peligroso. Es casi inminente un ataque. La fuerza estadunidense rodea por completo a un país que está ganando tiempo con falsas esperanzas de acuerdo y que se prepara de manera callada ante lo que pudiera suceder.
Las dos rondas de negociaciones en Mascate y Ginebra han sido genuinas, pero sólo dan largas o entendimientos que no apuntan hacia ninguna parte. Irán sólo negociará su enriquecimiento de uranio, pero nunca desistirá por completo de su programa nuclear que tanto genera preocupación para Washington. Sobre su programa de misiles balísticos, Irán ha sido renuente a cualquier reducción o control de éste. Eso, no se negocia. El enfoque principal es el nuclear, pero sin que deje vulnerable a Teherán. Por eso, vemos tanto entendimiento hueco.
Después de lo que se trató de negociar en Ginebra durante estos días, se supone que en dos semanas se tendrán que presentar propuestas para avanzar en el entendimiento apalabrado. Las versiones son distintas, pero todo indica que Estados Unidos está alcanzando su límite al no poder llegar a un acuerdo con Irán.
La prensa internacional habla sobre el 1 de febrero como fecha última para que Irán acepte lo que pide Estados Unidos. Sin embargo, en las últimas 24 horas también se ha estimado que Estados Unidos estaría realizando un ataque durante este fin de semana o en dos semanas más.
Por el momento, queda la duda sobre si Trump dará o no la luz verde para empezar un conflicto que podría durar semanas. Son varias las opciones que se le han presentado al mandatario estadunidense. Todas son interesantes y decisivas, pero no sencillas. Enviar una basta cantidad de activos militares a las cercanías de Irán es bastante costoso si sólo se trata de un blofeo. Yo, sinceramente, lo dudo. Sigo creyendo que Estados Unidos está decidido a atacar.
Israel estará participando y se prepara para un modo de alerta que avisa de manera deliberada lo que todos esperamos.
Irán y su régimen se encuentran vulnerables, pero pueden resistir y responder ante una agresión si es necesario. Con esto, creo firmemente que subestimamos en demasía a Irán.
También, es importante mencionar que la presencia militar y diplomática de EU en países de Oriente Medio se puede ver en serios problemas durante las próximas semanas. Por ende, se podría disparar un conflicto regional que añada tensiones dentro de la zona.
Los escenarios son complejos.
Trump tiene en sus manos una gran decisión que tomar.