Cremoso atole de cajeta con maicena, perfecto para los días fríos
Aprende a preparar un sencillo, pero delicioso, atole de cajeta con maicena y leche. Queda espeso, sin grumos y perfecto apapacharte en el frío.

En los días fríos, se antoja tomar algo calientito y reconfortante. El café y el chocolate son las opciones más populares en el mundo, pero en México tenemos un arma secreta: el atole. Prepara este cremoso atole de cajeta y olvídate del frío.
Además de reconfortante, el atole tiene otras ventajas en la temporada de invierno. Al elaborarse con masa de maíz o maicena, también aporta saciedad y energía, proveniente de los carbohidratos del maíz.
Por lo tanto, si lo combinamos con un huevito y fruta, ayuda a tener un desayuno completo. En el caso de los que se elaboran con leche y maicena, no solo sumamos cremosidad, también nutrientes.
La leche es un alimento que nos aporta proteínas de alta calidad, así como calcio y vitaminas. Por su parte, la maicena, encargada de la textura espesa y sedosa, es rica en carbohidratos, además de minerales como fósforo, zinc y magnesio.
El resultado es una bebida reconfortante, pero también nutritiva, claro, siempre que cuidemos la cantidad de azúcar que usamos para endulzar y lo consumamos como parte de una dieta balanceada y variada.
Otro punto extra para el atole de maicena, es que puede prepararse de una gran variedad de sabores. Si eres fan de lo dulce, prepara este atole de cajeta, queda muy cremoso y lleno de sabor.

¿Cómo hacer atole de cajeta con maicena?
Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 1 taza de agua fría
- 4 a 5 cucharadas de maicena (dependiendo el espesor que desees)
- ½ a ¾ taza de cajeta (dependiendo qué tan dulce lo desees)
- 1 raja de canela
- 1 cucharadita de vainilla
- 1 pizca de sal
Preparación:
- Disuelve la maicena en la taza de agua fría, hasta que no queden rastros de grumos. Puedes ayudarte con tenedor o batidor de globo para hacerlo más sencillo.
Tip: si quieres un atole más espeso, elimina el agua y usa una taza de leche del litro anotado en la receta, para disolver la maicena. - En una olla, coloca el litro de leche junto con la canela y una pizca de sal. Calienta a fuego medio, moviendo de vez en cuando, para que no se pegue. La sal, ayuda a resaltar los sabores, pero puedes omitirla.
- Cuando vaya a empezar a hervir la leche, incorpora la cajeta y mezcla hasta que se disuelva. Una vez integrado todo, prueba para confirmar el nivel de dulzor o agregar más cajeta.
- Baja la temperatura a fuego medio-bajo y vierte la maicena en forma de hilo, mientras bates con un batidor de globo o molinillo.
- Continúa moviendo por 10 minutos o cuando veas que el atole toma una consistencia espesa y un color brillante.
Es importante no subir la temperatura, pues lejos de acelerar el proceso, hará que tu atole no quede homogéneo. Tampoco dejes de mover, de lo contrario, podría pegarse. - Apaga el fuego, retira la canela y añade la vainilla. Mezcla y sirve caliente.
Este atole de cajeta con maicena es una bebida clásica para los días fríos o para acompañar un rico tamal.

¿La maicena y la fécula de maíz son lo mismo?
En el mundo de la cocina, es común que algunas recetas digan fécula de maíz y otras maicena. Sin embargo, en general, se trata del mismo ingrediente. En realidad, el nombre de maicena viene de la marca, el cual se popularizó, al igual que lechera para la leche condensada.
Por lo tanto, cuando encuentres este ingrediente en una receta, ten la certeza de que se refiere al almidón o fécula de maíz, un polvo fino y blanco, características que lo distinguen de otros, como la harina de maíz, la cual es amarillenta y granulosa.
Ambos se obtienen del maíz, sin embargo, esta se refiere al almidón, el cual se aísla del resto de los componentes del grano. Por lo tanto, la fécula está compuesta casi en su totalidad por carbohidratos complejos, sin la fibra, proteínas y germen de la harina de maíz.
Gracias a esto, la maicena es un excelente espesante, usado no solo para atoles y otras bebidas calientes, también para salsas, cremas, sopas y postres. De esta forma obtenemos texturas sedosas, sin alterar el sabor de las preparaciones.
Preparar un atole de cajeta con maicena, es facilísimo. Si no tienes cajeta, puedes sustituirla por dulce de leche, pues lo único que cambia es que una lleva leche de cabra y la otra de vaca.
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