Cremoso atole de chocolate con café, lo mejor de dos mundos en una taza

Si amas el café moka, prepara un atole de chocolate con café, una bebida reconfortante, muy fácil y sin masa de maíz.

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Atole de chocolate con café cremosoCanva

Si eres un amante del café y del chocolate, seguro el café moka es uno de tus favoritos. Ahora imagínate disfrutar ese sabor en un atole cremosito mientras comes un tamal o, simplemente, chopeas un pan. Pon manos a la obra con esta receta de atole de chocolate con café

Aunque, por separado, el café y el chocolate son deliciosos, cuando los juntas la experiencia sube de nivel. Mucho tiene que ver con que ambos comparten las notas tostadas, acarameladas y terrosas que aparecen durante el tostado, gracias a reacciones como la de Millard, que crea diferentes compuestos de aroma y color. 

De paso, cuando combinamos ambos ingredientes el efecto en nuestra energía parece multiplicarse. La razón es la teobromina presente en al cacao, un alcaloide estimulante, el cual se une a la cafeína del café.

Todo esto explica por qué el café moka se ha vuelto tan popular, transportándose también a postres, como pasteles, cheesecakes y hasta donas. Pero, sin duda, nuestra forma favorita de disfrutarlo sigue siendo en bebida, ya sea fría, caliente o frappé. 

Ahora, imagínate combinar el sabor de la mezcla del café y chocolate en un atole cremoso. Este atole nos conecta con nuestras raíces prehispánicas y se caracteriza por ser una bebida espesa, gracias a la cocción de la masa o harina de maíz que se le agrega.

Sin embargo, este no es el único ingrediente que permite lograr esa textura sedosa. El atole también se puede espesar con arroz, avena y fécula de maíz. Esta última es muy accesible y sencilla de utilizar. Compruébalo con este atole de chocolate con café.

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Frío o caliente, el café moka se ha vuelto popular por la combinación de chocolate y caféCanva

¿Cómo hacer atole de moka?

Ingredientes:

  • 4 tazas de leche
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 raja de canela
  • 90 gramos de chocolate de mesa (aprox. 1 tablilla)
  • 1 a 2 cucharadas de café soluble (ajusta la intensidad)
  • 2 ½ cucharadas de fécula  de maíz
  • ½ taza de agua

Preparación: 

  1. En una olla, calienta la leche con la canela. Cuando vaya a empezar a hervir, reduce el fuego.
  2. Agrega el chocolate troceado y mueve constantemente hasta que se disuelva. Añade el café junto con el azúcar y haz lo mismo.
  3. Aparte, disuelve la fécula de maíz en el agua hasta que no tenga grumos.
  4. Incorpora la fécula disuelta a la leche, en forma de hilo, mientras bates. Puedes usar un batidor de globo para asegurarte de eliminar todos los grumos.
  5. Cocina por 10 o 12 minutos, sin dejar de mover, hasta que el atole de chocolate con café, espese.
  6. Prueba y agrega más azúcar si consideras necesario.

Disfruta tu atole de moka con tus tamales o para acompañar tu desayuno favorito. También es una buena opción para el antojo de la tarde.

Tip: si quieres un atole más chocolatoso y con solo un toque de café, usa dos tablillas de chocolate y 1 cucharada de café. De lo contrario, usa más café o dos shot se espresso.

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La fécula de maíz es un espesante muy efectivo para el atoleCanva

Diferencias de espesar atole con masa o fécula de maíz

La masa y la fécula de maíz son espesantes por excelencia, pues maíz es un cereal con un alto contenido de almidón, un carbohidrato complejo que absorbe agua y forma estructuras gelificadas cuando se calienta.

Sin embargo, aunque ambos funcionan para conseguir un atole espeso y cremoso, el resultado no es el mismo.

La masa aporta almidones y partículas de maíz nixtamalizado que, al calentarse, gelatinizan y dan estructura.

De esta forma obtenemos un atole con más personalidad, textura rústica y sabor al maíz, es decir, con un toque tradicional.

La fécula o maicena, en cambio, forma una red de almidón más uniforme. Esto da como resultado un atole más sedoso y, al ser neutro, predomina el ingrediente que elijas para saborizar.

Eso sí, en ambos casos es fundamental disolver el espesante en agua fría antes de integrarlo a la bebida para evitar grumos. Asimismo, el calor constante y moderado es esencial para que se activen.

Tanto la masa como la fécula de maíz espesan gracias al almidón. Al calentarse, sus gránulos se hinchan y rompen parcialmente, liberando amilosa y amilopectina, que forman una red que atrapa el líquido.

Sumado al calor, el movimiento constante es fundamental, de lo contrario, el almidón se gelatiniza de forma irregular y se crean grumos, además de que podemos tener sabor a harina cruda.

Tomando esto en cuenta, puedes ver que no necesitas nada para preparar un delicioso atole. Prepara esta versión de chocolate con café y olvídate del frío.