Pan de Acámbaro: conoce la tradición del pan artesanal más representativo de Guanajuato
Conoce la historia del Pan de Acámbaro, reconocido con Indicación Geográfica Protegida y símbolo gastronómico del estado de Guanajuato.

Guanajuato es uno de los lugares más reconocidos por su historia, uno de los territorios donde los hechos más importantes de la historia de México tuvieron lugar. En uno de sus municipios se ha desarrollado y mantenido una importante tradición panadera, dando lugar al conocido en toda la república: el pan de Acámbaro.
Historia del pan de Acámbaro
El Pan de Acámbaro es un pan tradicional mexicano que toma su nombre del municipio donde se produce: Acámbaro, ubicado al sur del estado de Guanajuato. Con el paso del tiempo, este producto se ha convertido en uno de los más representativos de la región.
La elaboración del pan en Acámbaro tiene más de 100 años de historia. De acuerdo con registros oficiales del gobierno estatal, el pan grande se comercializa desde hace más de un siglo y forma parte de la identidad local.
En la actualidad, el municipio cuenta con más de un centenar de panaderías y decenas de empresas dedicadas a su producción y distribución. Muchas de ellas han logrado expandirse a otras ciudades del Bajío, lo que demuestra la relevancia económica del producto.
Origen del pan de Acámbaro
El trigo fue introducido en México durante la época colonial, y con el tiempo se convirtió en un ingrediente básico en distintas regiones del país, especialmente en el centro. Guanajuato, por su vocación agrícola, desarrolló una importante tradición en el cultivo de este grano.
Se considera que la tradición panadera de Acámbaro pudo haberse fortalecido gracias a la influencia de técnicas europeas adaptadas a los ingredientes locales. Lo que sí está documentado es que el pan se consolidó como uno de los productos más importantes del municipio, tanto por su consumo cotidiano como por su presencia en celebraciones religiosas y eventos comunitarios.
En 2025, el Pan Grande de Acámbaro obtuvo la Indicación Geográfica Protegida (IGP) por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Este reconocimiento avala que el pan posee características propias ligadas a su lugar de origen.
La Indicación Geográfica protege el nombre del producto y establece que solo puede denominarse así aquel que cumpla con las condiciones de elaboración y procedencia establecidas oficialmente.

¿De qué está hecho el pan de Acámbaro?
El pan de Acámbaro se prepara principalmente con harina de trigo, agua, masa madre o levadura y otros ingredientes sencillos. La clave está en la calidad de la materia prima y en el proceso artesanal que se sigue en cada panadería. El uso de masa madre tradicional permite una fermentación más lenta, lo que influye en el sabor y la textura final del pan.
El proceso comienza con la mezcla de los ingredientes y un amasado cuidadoso para lograr una masa uniforme. Posteriormente, la masa se deja reposar para que fermente. Después del primer reposo, se divide y se moldea de forma manual, para tener un segundo reposo.
Finalmente, se hornea en hornos tradicionales, muchos de ellos de bóveda, que permiten una cocción pareja. En total, este pan lleva 16 horas de trabajo, considerando cada paso de elaboración y de reposo.
El resultado es un pan con interior suave y esponjoso, corteza dorada y ligeramente firme, aroma agradable derivado del proceso de fermentación. Su sabor es equilibrado, lo que permite consumirlo solo o acompañado de bebidas tradicionales mexicanas.
Variedades del pan de Acámbaro
El pan de Acámbaro no se limita a una sola presentación. Existen diferentes formas y estilos que forman parte de la tradición local.
Entre los estilos más conocidos se encuentran:
- Tallado: presenta cortes decorativos en la superficie. Es el principal, ya que recuerda al trabajo de arado en la tierra.
- Picón: con un diseño que hace referencia al grano de trigo.
- Ranchero: cuya forma recuerda elementos del entorno rural. Su forma recuerda a los sombreros.
- Acambaritas: la forma pequeña y boleada, ideal para consumirse de forma individual.
Estas variantes forman parte del patrimonio gastronómico del municipio y suelen elaborarse especialmente durante celebraciones y ferias.
Una de las versiones más populares es la acambarita, un pan más pequeño que el tradicional y que ha ganado preferencia entre consumidores. Con el tiempo, se han incorporado sabores como vainilla, chocolate, cajeta, avellana y más, ampliando la oferta sin perder la base artesanal.
Durante la Feria de la Panificación y otros eventos locales también se pueden encontrar panes como:
- Granillo de leche
- Pan de agua
- Pan de leche
- Pan de muerto en versión regional
- Cema
Estas variedades muestran la diversidad que ha alcanzado la panadería en Acámbaro.
La panadería “lirio” es uno de los lugares más importantes de la región; llevan 40 años en la elaboración de este tipo de pan, y son quienes más han innovado en los sabores, rellenos y formas de este pan. Siempre manteniendo la preparación tradicional y el uso de la masa madre para hacer todo su pan.

Importancia cultural del pan de Acámbaro
El pan de Acámbaro ocupa un lugar central en las festividades del municipio. Uno de los eventos más conocidos es la “Lluvia de Pan”, que se realiza durante la Feria de la Panificación en honor a la Virgen del Refugio.
Esta tradición comenzó hace aproximadamente cinco décadas, cuando un panadero decidió regalar pan como muestra de agradecimiento. Con el tiempo, la actividad creció hasta convertirse en un evento masivo en el que se reparten miles de piezas entre los asistentes.
La celebración reúne a familias, visitantes y productores, reforzando el valor cultural del pan en la comunidad. La producción del Pan de Acámbaro genera miles de empleos directos e indirectos en el municipio. La actividad panadera sostiene a numerosas familias y representa una fuente importante de ingresos para la economía local.
El reconocimiento con Indicación Geográfica Protegida también ha fortalecido la proyección comercial del producto, facilitando su distribución en otras regiones del país. Además, instituciones académicas han participado en proyectos para mejorar la conservación y distribución del pan, lo que demuestra el interés por preservar y fortalecer esta tradición.
El pan de Acámbaro es mucho más que un producto de panadería: es parte esencial de la identidad de Acámbaro y un referente gastronómico del estado de Guanajuato. Con más de un siglo de historia, diversas formas y sabores, y un fuerte arraigo cultural, este pan representa la unión entre tradición, comunidad y desarrollo económico.
Su reconocimiento oficial, sus festividades emblemáticas y su permanencia en el gusto del público confirman que el pan de Acámbaro continúa siendo uno de los mayores orgullos culinarios de Guanajuato.
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