Estampas
Mujeres talentosas, como Gabriela Ortiz, que con su álbum Yanga, grabado por la Filarmónica de Los Ángeles, dirigido por Gustavo Dudamel y con la participación del ensamble Tambuco, ganó tres premios Grammy. Inolvidable, su Revolución Diamantina, ballet contra la violencia de género, dramaturgia de Cristina Rivera Garza, compromiso con la historia que a nosotras nos ha tocado vivir.
Ese gesto de indiferencia. Esa mirada hacia la nada. Esa revisión del zapato. Una mujer se lo limpia ¿Señales de un jefe tóxico? Esas rodillas en el suelo. Esa cabeza gacha reparando lo manchado. Ese levantarse avergonzada. ¿Datos de una mujer, imagen fiel del degradante estereotipo? Causa, un extraño café con nata. Él, mentirosa disculpa y seguir de largo. Ella, sin voz e invisible. Racismo, discriminación. Ese patriarcado, inamovible, inconmovible, insoportable.
Esas historias poco conocidas sobre una de las 100 mil personas que un día durmieron mexicanas y al siguiente, despertaron estadunidenses. Año de 1850 ¿Tristeza, nostalgia? Una patria de tan sólo 27 años, sin gobierno estable y menos, escuela pública con clases de historia nacional, sin pasado común para resguardarse. Un rancho en Tierra Amarilla, Nuevo México, una joven viuda fuma puros. Digna, recta, alta, directa. El puro, símbolo de autoridad. Feminismo de la dignidad. Mi abuela fumaba puros, Sabine Ulibarri.
Esa vida que da vueltas. Ese profundo amor al poder que alucina a Morena, fincado en narcocomplicidad, obliga a simular. Ese tiempo trumpiano hizo que todo se trastocara. Esa lluvia de balas, denuncias y extorsiones precisa buscar paraguas en la tienda inventada de Cherburgo. Sólo se encuentra impunidad infame por todo México. Tequila, Concordia, Uruapan y muchos frágiles municipios más.
Yuriria Sierra: “Hay momentos en que la cultura pop deja de ser entretenimiento para convertirse en testimonio histórico”. El domingo, en Santa Clara, Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny. “Juntos, todos somos América”; desafió, con alegría, afanes imperiales. (https://www.excelsior.com.mx/opinion/yuriria-sierra/ice-out-super-bowl-peso-ser-bad-bunny).
José Luis Martínez: Delirio americano: “… los políticos son los nuevos demiurgos que promueven el teatro y la ficción, pero no en los escenarios y los libros, sino en la calle, confundiendo a la gente, alterando la realidad, reduciendo la política “al espectáculo de la confrontación”. ¿Solidaridad con Cuba, una cortina, contumacia?
(https://www.milenio.com/opinion/jose-luis-martinez/el-santo-oficio/cultura-y-politica-el-mundo-al-reves).
Esa desconocida reforma electoral camina dando tumbos a la Cámara de Diputad@s. Presagio de trampas a reglas del juego para obtener y ejercer el poder político. Más de 500 ciudadanas/os organizan el Frente Amplio Democrático e intentan detener el atropello. Conscientes de la dificultad, apuestan a la sensatez. Si Miguel Littín desafió a Pinochet, ¿por qué no abrir un espacio de diálogo y proponer un mejor camino, mucho menos peligroso y sabiendo que da fuerza la acción unánime de la oposición unida en un frente común?
Una propuesta: no más simuladoras feministas, ha sido demasiado para poder soportarlo; algo irreal que pertenece a otra dimensión, como ésa que viven las madres buscadoras sin atención, en donde la vida es imposible. Mujeres autónomas, que apoyen firmemente la igualdad para que sea realidad el acceso a derechos para todas, todos, todes.
Mujeres talentosas, como Gabriela Ortiz, que con su álbum Yanga, grabado por la Filarmónica de Los Ángeles, dirigido por Gustavo Dudamel y con la participación del ensamble Tambuco, ganó tres premios Grammy. Inolvidable, su Revolución Diamantina, ballet contra la violencia de género, dramaturgia de Cristina Rivera Garza, compromiso con la historia que a nosotras nos ha tocado vivir.
Leila Cobo: “Celebramos sin reserva las raíces mexicanas de Ortiz. Pero celebramos aún más el que su música logra traspasar los límites de su origen para tocar nuestras fibras comunes de humanidad”.
(https://www.milenio.com/cultura/laberinto/gabriela-ortiz-la-musica-es-mi-manera-de-ejercer-el-feminismo)
Movimiento de Degeneración Nacional. MoDeNa. El amor a la vida florece hasta en los peores tiempos.
