¿Cómo hacer yogur griego en casa? Receta fácil para platos dulces y salados
Aprende a preparar yogur griego y disfruta de este ingrediente alto en proteínas en todas tus recetas.

Si buscas consumir más proteína y comer más saludable, seguro el yogur griego es un alimento que no puede faltar en tu refrigerador, pues funciona para desayunos, aderezos y mucho más. Para que ahorres un poco, aprende cómo hacer yogur griego en casa.
Cuando compramos un yogur griego, no es que venga de este país, sino que obtiene su nombre de un proceso común tanto en Grecia como en Turquía y Medio Oriente: el colado. Esta es la principal diferencia con el yogur tradicional.
Al final del proceso de elaboración, el yogur griego se cuela para eliminar el suero, lo que da como resultado esa textura extracremosa y espesa, con una mayor concentración de proteína.
Por lo tanto, aunque ambos son un alimento lácteo fermentado rico en probióticos, la versión griega ha ganado popularidad entre quienes buscan incluir más proteína en su alimentación, pues no solo funciona en el desayuno, también como sustituto de crema ácida, mayonesa y más.

Receta de yogur griego casero
Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 3 cucharadas de yogur natural sin azúcar, con cultivos vivos
Preparación:
- Vierte la leche en una cacerola limpia y llévala a fuego lento, moviendo ocasionalmente para que no se pegue. Calienta hasta que alcance los 82 °C, la recomendación es usar un termómetro de cocina, pues ayuda a una mayor precisión.
- Apaga el fuego y retira la cacerola de la estufa. Deja reposar la leche hasta que baje a los 43 o 46 °C. Este punto es importante, pues si está muy caliente puedes matar las bacterias para la fermentación.
- En un recipiente coloca el yogur y agrega unas cucharadas de leche tibia. Mezcla para integrar y agrégalo al resto de la leche. Revuelve suavemente
- Incorpora el yogur a la leche tibia y mezcla hasta integrar. Transfiere la mezcla a un recipiente y tápala. Conserva en un lugar cálido para que fermente correctamente.
- Deja reposar entre 6 y 10 horas, hasta que notes que la leche espesó. Posteriormente, refrigera toda la noche para conseguir una consistencia más espesa.
- Pasado el tiempo, coloca un colador de malla fina sobre un recipiente profundo y cúbrelo con manta de cielo o un colador para leche vegetal.
- Vierte el yogur sobre la tela y llévalo al refrigerador. Deja escurrir para extraer el suero de la leche; hazlo por varias horas hasta que obtengas una textura espesa y cremosa. Tip: no tires el suero, puedes usarlo para preparar hot cakes y que queden esponjosos.
- Transfiere el yogur griego casero a un recipiente hermético y conserva en refrigeración. De esta forma dura hasta 14 días, aunque lo ideal es consumirlo antes para mantener la calidad.

Lo más recomendable al hacer yogur casero es utilizar un termómetro de cocina para medir la temperatura exacta. Pero si no lo tienes, puedes hacerlo de forma aproximada con algunas recomendaciones:
- Calienta la leche hasta que comience a liberar vapor y pequeñas burbujas alrededor de las paredes de la olla, sin que hierva fuerte.
- Para agregar el yogur, espera a que la leche esté tibia y agradable al tacto. Esto toma entre 30 y 45 minutos dependiendo de la cantidad de leche.
Finalmente, es importante elegir un yogur con bacterias vivas, pues estos son los que ayudarán a la fermentación. Para asegurarte, revisa la etiqueta, en la lista de ingredientes debe decir cultivos vivos o cultivos vivos y activos.
Utiliza este yogur griego casero para tus desayunos o como sustituto de crema, mayonesa, además de ingrediente para preparar salsas y aderezos. Gracias a su sabor ligeramente ácido y textura cremosa, va bien en recetas dulces y saladas.