Tiger Woods recibe duro castigo judicial: le quitan la licencia y juez lo amenaza con ir a la cárcel
El histórico golfista se declaró culpable en Florida por conducción temeraria tras su accidente en Jupiter Island, suspendiendo su permiso de manejo por 5 años

El legendario golfista estadounidense Tiger Woods recibió una severa advertencia judicial que podría llevarlo de forma directa a prisión si vuelve a ponerse al volante. Lo anterior se determinó luego de que este miércoles 2 de septiembre de 2026 le fuera suspendida la licencia de conducir por un periodo obligatorio de cinco años.
La severa restricción vial fue impuesta por un juez del condado de Martin, en el estado de Florida, tras alcanzarse un acuerdo de culpabilidad definitivo entre la defensa legal del atleta de 50 años y la fiscalía local. “No hay excepciones. Si conduce por cualquier motivo, irá inmediatamente de regreso a la cárcel”, sentenció de forma tajante el magistrado durante la tensa audiencia pública.
Acompañado en el tribunal por su abogada y actual pareja, Vanessa Trump, el ganador de 15 torneos major modificó su postura inicial de “no culpable”. En su lugar, Woods se declaró culpable de un delito menor por conducción temeraria y admitió en el panel haberse negado a realizar la prueba obligatoria de detección de sustancias prohibidas el día de su detención. Además de la inhabilitación, el tribunal le impuso una sanción económica de 1,500 dólares para cubrir los costos del proceso.

El origen del escándalo y los dolores crónicos del Tigre
Esta resolución en firme cierra de forma oficial el polémico caso derivado del aparatoso accidente automovilístico del pasado 27 de marzo de 2026 en Júpiter Island. En esa ocasión, la estrella mundial perdió el control de su camioneta Land Rover mientras viajaba a exceso de velocidad, rozando de lado a otro automóvil para terminar volcando sobre el asfalto.
Aunque la prueba de alcoholemia dio un resultado limpio de 0.00, los agentes reportaron un estado letárgico severo. Durante la inspección física, las autoridades le incautaron dos pastillas de hidrocodona —un potente analgésico opioide— en el bolsillo del pantalón.
Tras el percance, Woods obtuvo autorización para ingresar a una clínica especializada en Suiza, donde trató su fuerte dependencia a los fármacos prescritos para sus dolores crónicos de espalda y piernas, manteniendo su carrera en el circuito profesional en una pausa indefinida.