Atole de rosca de reyes, la receta para reciclar tu pan viejo
Aprende cómo preparar atole de rosca de reyes paso a paso, una receta fácil y tradicional para aprovechar el pan sobrante después del día de Reyes.

El atole es una de las bebidas más representativas de la cocina mexicana y forma parte del patrimonio alimentario del país desde tiempos antiguos, y durante el día de Reyes, la rosca de reyes ocupa un lugar central en la mesa. Sin embargo, una vez que pasa el 6 de enero, es común que queden restos de este pan dulce que, al endurecerse, suelen terminar en la basura.
Para evitar ese desperdicio, muchas familias optan por reutilizar la rosca en nuevas preparaciones, siendo el atole de rosca de reyes una de las opciones más prácticas y reconfortantes.
Esta bebida aprovecha las características del pan dulce, como su aroma, su sabor y su capacidad para absorber líquidos calientes, dando como resultado un atole espeso y aromático, ideal para los días fríos. Además, se alinea con una práctica tradicional de la cocina mexicana: aprovechar los alimentos al máximo y darles una segunda vida en la cocina.
Receta de atole de rosca
Ingredientes para 8 porciones:
- 400 gramos de rosca de reyes seca, sin muñecos y cortada en trozos pequeños
- 1 ½ litros de leche entera
- 150 gramos de azúcar
- 2 rajas de canela
- 1 cucharadita de vainilla
- 3 cucharadas de fécula de maíz
- ½ taza de agua fría
Procedimiento:
- Coloca los trozos de rosca en un recipiente amplio y cúbrelos con parte de la leche previamente calentada. Déjalos reposar entre 10 y 15 minutos hasta que el pan esté completamente suave.
- Lleva la rosca remojada a la licuadora junto con un poco más de leche. Licúa hasta obtener una mezcla uniforme y sin grumos visibles.
- En una olla grande, calienta el resto de la leche con las rajas de canela y azúcar. Cocina a fuego medio hasta que el endulzante se disuelva por completo.
- Incorpora poco a poco la mezcla licuada de pan a la olla, moviendo constantemente para evitar que se pegue o se formen grumos.
- Disuelve la fécula de maíz en el agua fría y agrégala lentamente a la olla sin dejar de mover, hasta que el atole espese.
- Añade la vainilla y cocina unos minutos más a fuego bajo. Retira la canela y sirve el atole bien caliente.

Reutilizar pan seco es una práctica común en distintas cocinas del mundo. En México, esta costumbre se refleja en recetas tradicionales donde el pan duro se transforma en nuevos platillos, evitando así el desperdicio de alimentos.
El pan viejo resulta adecuado para preparar atole porque absorbe fácilmente líquidos calientes y ayuda a espesar la bebida de manera natural. En el caso de la rosca de reyes, su sabor dulce y sus notas cítricas aportan un perfil aromático que combina muy bien con ingredientes como la canela y la vainilla, haciendo que no sea necesario agregar demasiados elementos adicionales.
Tips para hacer atoles con pan
Aplica estos consejos para obtener el mejor de los resultados con tus bebidas:
- Si la rosca (o el pan que utilices) estaba muy seca, colar la mezcla licuada puede ayudar a obtener un atole más suave.
- Ajusta la cantidad de azúcar o piloncillo al final, ya que la rosca ya contiene azúcar.
- La ralladura de cítricos realza el sabor del atole sin necesidad de ingredientes extra.
- Mover constantemente durante la cocción ayuda a que el atole tenga una consistencia pareja.
- Si queda muy espeso, puedes agregar un poco más de leche o agua caliente.
¿Cómo aprovechar el pan dulce viejo?
El aprovechamiento del pan seco es una práctica extendida en la cocina tradicional. Además del atole, el pan dulce viejo puede utilizarse en otras preparaciones:
- Budín de pan: un postre elaborado con pan remojado en leche, huevo y azúcar. Después se hornea y se decora con azúcar.
- Migas dulces: es un trozo de pan dorado con mantequilla y azúcar, ideal para acompañar bebidas calientes.
- Tostadas dulces: rebanadas de pan horneadas con azúcar y canela.
- Base para postres: el pan seco puede triturarse y usarse como base para pays o postres fríos.
El atole de rosca de reyes es una alternativa sencilla y sabrosa para reutilizar el pan dulce que sobra después del día de Reyes. Transformar la rosca seca en atole no solo ayuda a reducir el desperdicio de alimentos, sino que también permite prolongar el disfrute de una de las tradiciones más queridas de enero.
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