Comunidad médica advierte sobre uso no regulado de sustancias intravenosas
En casos más graves, la administración de sustancias no diseñadas para vía intravenosa o en concentraciones inadecuadas puede provocar eventos severos, como reacciones anafilácticas.

Por Patricia Rodríguez Calva (prc@gimm.com.mx)
6 personas han perdido la vida, luego de que se les suministraron soluciones intravenosas denominadas “sueros vitaminados” en una clínica homeopática en Hermosillo, Sonora.
Esta situación, que afectó en total a nueve pacientes, -uno que se encuentra internado en estado grave y dos más que fueron dados de alta- ha puesto sobre la mesa la importancia de distinguir entre prácticas médicas reguladas y procedimientos que, aunque populares, pueden implicar riesgos para la salud.
En este contexto, integrantes de la comunidad médica enfatizaron “que el uso de cualquier terapia intravenosa debe basarse en evidencia científica, realizarse bajo supervisión de profesionales de la salud y apegarse a la regulación sanitaria vigente”.
Detallaron que en el ámbito clínico, las soluciones intravenosas son medicamentos definidos para cumplir funciones terapéuticas específicas, como la hidratación, la reposición de electrolitos o la administración controlada de fármacos.
Su desarrollo, producción y uso están sujetos a estrictos estándares de calidad y regulación sanitaria. Y su aplicación requiere siempre de una valoración médica previa.
No obstante, fuera de este contexto, señalaron que han proliferado servicios que ofrecen infusiones intravenosas con fines “energizantes”, “desintoxicantes” o “revitalizantes”, muchas veces sin respaldo científico suficiente, ni supervisión médica adecuada.
A diferencia de los tratamientos clínicos, estos procedimientos pueden involucrar la mezcla o adición de sustancias sin protocolos estandarizados, lo que incrementa los riesgos.
Por lo anterior, los especialistas advirtieron que la manipulación de soluciones intravenosas fuera de condiciones controladas puede derivar en contaminación, incompatibilidades químicas o reacciones adversas.
En casos más graves, la administración de sustancias no diseñadas para vía intravenosa o en concentraciones inadecuadas puede provocar eventos severos, como reacciones anafilácticas.
Por tanto, los casos documentados en Hermosillo, Sonora, han evidenciado las posibles consecuencias de estas prácticas no reguladas, reavivando el debate sobre la necesidad de más información y vigilancia en torno a estos servicios.
En consecuencia, la recomendación de la comunidad médica es informarse a través de fuentes confiables y evitar la difusión de contenidos que puedan generar confusión resulta clave para prevenir riesgos innecesarios.