Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol, factores para padecer demencia
Especialistas destacan que el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, son algunos de los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer demencia

Aunque la demencia es resultado de diversas enfermedades, los padecimientos crónico degenerativos, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, son algunos de los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecerla.
Esta situación se agrava con el aumento de edad y en México, la prevalencia de la demencia -en sus diferentes tipos- se estimó en un 7.8% para la enfermedad de Alzheimer.
En 4.3% para la demencia vascular y en 2.1% para la demencia mixta.
Las mujeres registraron una incidencia mayor con el 15.3%, en contraste, el porcentaje de hombres fue del 12.5%.
“Existen factores asociados a un incremento en el riesgo de padecer demencia principalmente asociados a la edad, siendo más común en personas de 65 años o más, la hipertensión arterial, altos niveles de azúcar en la sangre, presentar sobrepeso u obesidad, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, inactividad física, el aislamiento social y la depresión” indicó Cynthia Vega, directora de Relaciones Médicas de PiSA Farmacéutica.
Añadió que la mayoría de los signos y síntomas que se presentan en la demencia pueden registrar variaciones dependiendo de su causa, pero en general deben considerarse los siguientes:
- Pérdida de la memoria, que generalmente nota otra persona.
- Dificultades para comunicarse o encontrar las palabras.
- Dificultad con las habilidades visuales y espaciales, como perderse mientras se conduce.
- Problemas para razonar o resolver problemas.
- Dificultad para realizar tareas complejas.
- Dificultad para planificar y organizarse.
- Mala coordinación y control de los movimientos.
- Confusión y desorientación.
- Cambios psicológicos
- Cambios en la personalidad.
- Depresión.
Al respecto, Cynthia Vega señaló que para diagnosticar la causa de la demencia, un profesional de salud debe reconocer el patrón de pérdida de habilidades y funciones.
“Realizando pruebas cognitivas enfocadas en medir las habilidades del pensamiento, como la memoria, la orientación, el razonamiento, la capacidad de juicio, las habilidades del lenguaje y la atención.
“Otro tipo de evaluación es la neurológica, analizando las habilidades del lenguaje, la percepción visual, la atención, la capacidad para resolver problemas, el movimiento, los sentidos, el equilibrio, los reflejos y otras áreas,” indicó la especialista de PiSA Farmacéutica.
jcp
EL EDITOR RECOMIENDA



