Me la quitaron, está ausente; más no desaparecida: Mamá de Linda

Linda Guadalupe desapareció en Tamaulipas junto con sus amigas Virginia Alejandra Eguía Rodríguez y Patricia Maldonado Barrón cuando acudieron a una fiesta.

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Desaparecidas

“Me la quitaron, está ausente, mas no desaparecida” expresó Antonia Rangel, madre de Linda Guadalupe Rangel Medina de 26 años y quien junto con dos amigas desapareció hace cinco años en Ciudad Victoria, Tamaulipas.

“A mí no me gusta la palabra desaparecido y yo les pregunto a las autoridades, ¿o es que acaso usted los desapareció, como saben que desapareció?” acusa.

“Me la quitaron, está ausente, por las gentes que no han podido controlar” reclamó entre sollozos.

Linda es una joven con muchos amigos que donde quiera la conocían por el gusto al baile y tener carisma.

A sus 26 años, dejó dos niños, uno de 1 año y ocho meses que hoy cuenta con 6 años y otro de 5 que en la actualidad tiene 13.

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desaparecida

“Toñita Rangel” confiesa que ha sido difícil criar a un niño en brazos y a otro puberto.

Pero su preocupación es el destino incierto que tienen como menores debido a que ella y su esposo son mayores de edad.

Linda desapareció el 29 de marzo del 2019 junto con sus amigas Virginia Alejandra Eguía Rodríguez y Patricia Maldonado Barrón cuando acudieron a una fiesta.

La época en que pasó su ausencia fue entre el divorcio y la guerra que sostenían Los Zetas y el Cartel Del Noreste y que durante ese tiempo cobró muchas vidas.

El peregrinar ha sido muy difícil al no tener respuestas por parte de las autoridades que poco han hecho para poder encontrar a su hija y a las otras dos jóvenes.

Su padre ha andado en diferentes municipios al saber noticias del hallazgo de restos.

“Cuando desapareció se iba en las madrugadas, porque alguien le decía que estaba tirada en algún lugar”.

“Hace poco fui al poblado El Limón y me habló llorando por todo lo que vio”.

Toñita también no se explica cómo es que el gobierno les quitó todo.

“Ahorita solo tienen la beca de Itabec y es a veces”.

Le quitaron las despensas para los niños, las atenciones médicas, las condonaciones para seguir estudiando.

Denuncia que los ha querido meter a becas Benito Juárez, a otros programas federales, pero no puede por pura burocracia.

“El mayor tiene calificación de 9.3 y el menor que está en primero va muy bien, pero de nada de eso sirve”.

Dentro de la pesadilla señala que lo mejor de lo peor es saber dónde están sus restos para así ellos poder descansar y venerar a su ser querido.

*bb