Dígase lo que se diga, cúlpese a quien se quiera, el tercer fin de semana de abril de 2026 posee ya los elementos para quedar documentado como el de la primera operación terrestre de agentes de Estados Unidos en suelo mexicano en los tiempos de Sheinbaum y Trump. Porque será difícil ver al Washington Post, New York Times y CNN rectificar o disculparse por la información que, cada uno, difundió ayer de manera destacada: los dos funcionarios estadunidenses que regresaban tras desmantelar un laboratorio de droga en Chihuahua y murieron en circunstancias no esclarecidas eran agentes de la CIA. ¿Quién, en términos verosímiles, los va a desmentir? ¿La propia CIA, el Departamento de Estado, Trump, el embajador Johnson? La Presidenta dijo ayer que, de comprobarse esto, se emitirá un extrañamiento a Washington por el incumplimiento de acuerdos y la violación de nuestra Constitución y nuestra Ley de Seguridad Nacional. Muy bien, es lo que se tendría que hacer, pero ¿eso garantizaría que no se repita? Trump ha machacado que destruir laboratorios es prioritario en su lógica de seguridad nacional con México. Ahora contaría con la experiencia para seguir golpeando cuando lo decida o lo requiera. Como sea, queda documentado que el hecho ocurrió. El tercer fin de semana de abril de 2026.
