Día de la Tierra 2026: científicos advierten sobre días cada vez más largos
Este Día de la Tierra, especialistas alertan sobre un fenómeno poco perceptible pero real

Cada 22 de abril, el mundo conmemora el Día de la Tierra, una fecha instaurada en 1970 para reflexionar sobre el cuidado del planeta. Sin embargo, en 2026, además de temas como el cambio climático o la contaminación, la ciencia ha puesto atención en un fenómeno que cambia nuestra forma de entender el tiempo y, es que los días ya no duran exactamente lo mismo que antes.
Aunque en la vida cotidiana seguimos hablando de jornadas de 24 horas, la realidad es que la Tierra está girando más lentamente, un proceso tan gradual que solo puede detectarse con instrumentos de alta precisión.
La Tierra está perdiendo velocidad
De acuerdo con investigaciones de la NASA y estudios en el campo de la astrocronología, la rotación del planeta se ha ido desacelerando a lo largo de millones de años.
Los datos son sorprendentes: hace aproximadamente 1,400 millones de años, un día terrestre duraba cerca de 18 horas. Esto significa que, con el paso del tiempo, la duración del día ha ido aumentando hasta llegar a las 24 horas actuales.
Este cambio no es repentino ni perceptible en la vida diaria, pero sí acumulativo. Hoy en día, los científicos estiman que la duración del día aumenta alrededor de 1.7 milisegundos por siglo.

La Luna, clave en este fenómeno
El principal responsable de este “frenado” es la Luna. Su influencia gravitacional genera lo que se conoce como fricción de marea, un proceso en el que los océanos se deforman ligeramente debido a la atracción lunar.
Expertos del National Oceanic and Atmospheric Administration explican que este movimiento constante del agua provoca una pérdida de energía en la rotación del planeta.
El fenómeno tiene dos consecuencias principales:
- La duración del día aumenta progresivamente.
- La Luna se aleja de la Tierra aproximadamente 3.8 centímetros cada año.
Este alejamiento ha sido medido con precisión gracias a experimentos iniciados durante el programa Programa Apolo, que permitieron colocar reflectores en la superficie lunar para medir su distancia con láser.

Pruebas en fósiles y rocas antiguas
La evidencia de este cambio no solo proviene del espacio. También se encuentra registrada en la propia Tierra, específicamente en fósiles marinos.
Investigaciones publicadas en la revista Nature han demostrado que ciertos corales antiguos funcionan como “relojes naturales”. Su crecimiento diario deja marcas que permiten calcular cuántos días tenía un año en distintas épocas geológicas.
Durante el periodo Devónico, hace unos 400 millones de años, estos organismos registraban años de hasta 400 días, lo que indica que los días eran más cortos y la Tierra giraba más rápido.

¿Por qué importa este cambio?
Aunque una variación de milisegundos puede parecer insignificante, este fenómeno tiene implicaciones importantes. La precisión del tiempo es clave para tecnologías modernas como los sistemas de navegación satelital, las telecomunicaciones y los relojes atómicos.
Además, comprender cómo evoluciona la rotación terrestre ayuda a los científicos a estudiar la historia del planeta y a predecir cambios futuros en los ciclos naturales.

Un planeta en constante transformación
Este Día de la Tierra deja un mensaje claro, nuestro planeta no es un sistema estático. Está en constante cambio, desde su clima hasta su propia rotación.
Mientras la humanidad enfrenta retos urgentes como el calentamiento global, la ciencia recuerda que también existen procesos naturales que, aunque lentos, moldean nuestro mundo de formas profundas.
Cada milisegundo adicional en la duración del día es una prueba de que vivimos en un planeta dinámico, donde incluso el tiempo está en evolución constante.
AAAT*