Tenis bajo fuego: el cierre del espacio aéreo en Dubái atrapa a las estrellas tras el ataque iraní
Daniil Medvedev se corona en un torneo de Dubái marcado por la retirada de Griekspoor y los bombardeos de Irán

El brillo del trofeo de cristal en las manos de Daniil Medvedev fue opacado por el destello de los proyectiles que cruzaron el cielo de los Emiratos Árabes Unidos. Lo que debía ser una noche de gala en el Campeonato de Tenis de Dubái se transformó en una crónica de guerra y logística desesperada. El tenista ruso alcanzó este sábado su título 23 de la ATP sin necesidad de empuñar la raqueta, beneficiado por la baja de última hora de Tallon Griekspoor, pero la verdadera victoria ahora consiste en encontrar una ruta de escape de un Medio Oriente.
Mientras los organizadores confirmaban que el neerlandés Griekspoor no saltaría a la pista central debido a una lesión en el tendón de la corva, el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán escalaba a niveles sin precedentes. La represalia de Teherán, tras los ataques conjuntos de Washington e Israel, no se limitó a objetivos militares en Qatar, Kuwait o Bahréin; la guerra tocó la puerta del turismo de lujo en Dubái.
Un dron suicida
La atmósfera festiva del torneo se fragmentó cuando un dron suicida iraní impactó contra el Hotel Palm Jumeirah Fairmont. El ataque dejó al menos cuatro heridos y envió un mensaje contundente sobre la vulnerabilidad de la región. Para las estrellas de la ATP, muchas de las cuales se hospedan en complejos similares, el torneo dejó de ser una competencia deportiva para convertirse en una zona de confinamiento forzado.
El gobierno de los Emiratos Árabes Unidos reaccionó con el cierre inmediato de su espacio aéreo. El Aeropuerto Internacional Al Maktoum fue el primero en bajar las persianas, seguido por el resto de las terminales del país. La instrucción oficial fue que nadie volara. Esta medida ha dejado en el limbo a los jugadores, entrenadores y cuerpos técnicos que ya tenían las maletas listas para cruzar el Atlántico.La ironía de un título entre sirenas de alerta
La victoria de Medvedev pasará a los libros de estadística con una nota al pie de página sumamente extraña. Por primera vez en su carrera, el exnúmero uno del mundo logra defender con éxito una corona o repetir un título en un mismo escenario, rompiendo una de las rachas más curiosas del circuito profesional. Sin embargo, no hubo celebración en la red ni el tradicional mensaje en la cámara.
Se celebra final de dobles
A pesar de que los proyectiles eran visibles desde distintos puntos de la ciudad, la final de dobles se llevó a cabo casi de forma surrealista. Ante una multitud escasa, el finlandés Harri Heliövaara y el británico Henry Patten superaron al salvadoreño Marcelo Arévalo y al croata Mate Pavić por doble 7-5. Fue un trámite deportivo cumplido bajo la sombra de los misiles de represalia que Irán disparó contra activos estadounidenses en la región.
Carrera contra el reloj hacia Indian Wells
El verdadero partido para Medvedev y su equipo se juega ahora en las oficinas de las embajadas y las aerolíneas. Sus representantes han confirmado que buscan cualquier vía de salida posible. El tiempo apremia: el BNP Paribas Open en Indian Wells, California, está a la vuelta de la esquina. Perderse un Masters 1000 por un conflicto geopolítico sería un golpe devastador para el ranking del ruso.
Donald Trump ha instado a la población iraní a levantarse contra su régimen, lo que sugiere que la escalada apenas comienza. Mientras tanto, la ATP guarda un silencio cauteloso sobre cómo planea extraer a sus figuras de una zona de exclusión aérea. Tanto Medvedev como el lesionado Griekspoor tienen programados sus debuts en California para el viernes o sábado, pero a esta hora, con el espacio aéreo sellado y el humo todavía alzándose desde la Palm Jumeirah, el tenis es lo menos importante en Dubái.
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