¿Cómo pueden los Steelers romper su maldición de playoffs contra los Texans?
Con Rodgers como líder, Pittsburgh busca vencer a Houston y terminar con nueve años sin triunfos en postemporada

Desde aquella fría noche de enero de 2017, cuando los Patriots apagaron los sueños de Pittsburgh en la final de la Conferencia Americana, los Steelers llevan una carga que duele en cada enero. Pittsburgh tiene cero victorias en cinco apariciones en playoffs que incluyen 73 puntos en contra en el primer cuarto de cada encuentro y 69 juegos consecutivos con siete puntos o menos anotados en el primer periodo. Cada vez que suena el himno en el Acrisure Stadium, la afición recuerda que la maldición no se ha ido.
Pero esta temporada algo cambió. Aaron Rodgers llegó a Pittsburgh, y con él, la sensación de que la historia podría dar un giro. El veterano quarterback, acostumbrado a los reflectores y a la presión de playoffs, trae consigo la posibilidad de romper la racha en el primer drive, de dar un golpe inicial que antes parecía imposible. DK Metcalf regresa tras suspensión, listo para conectarse con Rodgers y encender una ofensiva que históricamente ha tardado demasiado en arrancar.
La forma en la que sobrevivieron al último encuentro de la temporada contra Ravens para coronarse en el Norte de la AFC, hace sentir que la atmósfera es diferente.
Frente a ellos estarán los Texans, que llegan con la segunda mejor defensa de la NFL, líderes en yardas permitidas por juego y la segunda mejor en puntos en contra. Su ofensiva ocupa el puesto 13, suficiente para presionar, pero no tan aterradora como para intimidar a un Rodgers concentrado y con la localía de su lado. Houston llega con nueve victorias consecutivas, la racha más larga de un equipo que entra a playoffs desde los 49ers de 2022, y su entrenador, DeMeco Ryans, sabe que Pittsburgh no pierde en Monday Night Football en casa desde 1991.
Houston ha generado 29 pérdidas de balón, incluyendo 17 intercepciones, y ha capturado a sus mariscales rivales 47 veces esta temporada, lo que lo coloca en el noveno puesto de la NFL.
¿Qué necesita hacer Pittsburgh?
Pittsburgh no sólo necesita ganar; necesita romper la narrativa histórica. Cada primer cuarto cuenta. Cada pase de Rodgers, cada atrapada de Metcalf y cada decisión ofensiva puede marcar la diferencia. La estrategia está clara con un inicio rápido, imponer ritmo y no permitir que la defensa de Houston dicte el partido.
La historia de los Steelers en playoffs desde 2016 es cruel conderrotas tempranas, frustración de la afición, críticas a Mike Tomlin. Pero ahora, con Rodgers como protagonista, la narrativa puede cambiar. No se trata sólo de estadísticas ni de probabilidades históricas; se trata de la primera serie del partido, de aprovechar cada ventaja y de escribir una nueva leyenda en el Acrisure Stadium.
La línea ofensiva de Steelers tendrá mucho trabajo y es probable que Houston llegue en múltiples ocasiones, pero Pittsburgh es lo suficientemente fuerte al frente como para no permitir que arruine su plan de juego.
Si Rodgers logra imponer su liderazgo, Pittsburgh puede transformar la presión histórica en energía positiva. La combinación de explosión inicial, talento en sus receptores y localía inquebrantable es la receta que podría finalmente devolver a los Steelers al camino ganador. Y cuando el reloj marque el final del primer cuarto, todos sabrán si esta historia será otra repetición amarga o el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de postemporada de Pittsburgh.
Clave defensiva: presión constante sobre CJ Stroud
La línea ofensiva de Houston ha mostrado cierta mejoría durante la temporada, pero sigue siendo el eslabón débil del equipo. Mantener a CJ Stroud protegido podría ser un desafío mayúsculo en postemporada. Con TJ Watt, Alex Highsmith y Nick Herbig corriendo por el borde, sumados a posibles aportes desde el interior de la línea defensiva de Pittsburgh, los Texans podrían verse desbordados en el frente, lo que terminaría generando al menos cuatro capturas y obligando a Stroud a tomar decisiones apresuradas.
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