Por Susannah Goshko*
En el verano de 1971, México fue testigo de una hazaña que hoy sigue siendo referente, pues miles de personas abarrotaron el Estadio Azteca para ver jugar a mujeres futbolistas de México, Argentina, Dinamarca, Francia, Italia e Inglaterra, en un torneo que rompió récords de asistencia y desafió prejuicios en todo el mundo.
La euforia fue tan desbordante que la final México–Dinamarca rompió récord de asistencia, más de 110 mil personas, que aún figura entre las más grandes en la historia del deporte.
Christine Lockwood y Trudy McCaffery, ambas jugadoras del equipo inglés de 1971, tenían 15 años cuando vinieron a México y sintieron el rugir de los aficionados que llenaron el Estadio Azteca y las trataron como súper estrellas; pero, cuando volvieron a casa, al igual que las seleccionadas de los demás países, enfrentaron décadas de silencios y prohibiciones para volver a jugar.
La competencia quedó fuera de registros oficiales y sus historias quedaron en el olvido por más de 50 años. ¿Cómo ocurrió eso? ¿Ser mujeres las hacía menos valiosas como jugadoras?
Creo que no tenía ni un mes de haber llegado a México cuando me contaron la historia de los mineros británicos que trajeron al país el futbol moderno. Muy rápido supe que la relación entre nuestros países tiene un fuerte lazo deportivo, pues muchos me mencionaban a los jugadores mexicanos que figuran entre las estrellas de la Premier League y los británicos que han estado en clubes mexicanos.
Con el furor por el Mundial de este año, muchas personas me preguntaban por la posibilidad de que la selección inglesa o escocesa jugarán en la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara; pero pasó bastante tiempo para que conociera la historia de las pioneras de 1971.
Fue otra mujer que ha roto esquemas y ha abierto caminos, Marion Reimers, quien me platicó la fascinante hazaña y despertó en mí la curiosidad.
Si bien sentía que el deporte femenil estaba en un buen momento, pues con mucho orgullo había visto a las Lionesses ganar el campeonato de la Euro en 2022 y 2025; y ya había escuchado que había acciones en marcha para el Mundial Femenil de 2031 en México, en ese momento me di cuenta de que sigue habiendo barreras por romper.
¿Cómo podemos avanzar hacia el futuro y crear espacios más seguros para las niñas y adolescentes dentro y fuera de las canchas si aún hay historias de mujeres como Trudy y Chris, que por décadas escondieron su propia historia —incluso a sus seres queridos— o hay mujeres que siguen lamentándose de ver sus sueños rotos por falta de oportunidades?
Ante la cercanía del Día Internacional de la Mujer no puedo evitar reflexionar ¿cuántas historias más siguen en la sombra? En mi caso, conocí más de las pioneras de 1971 gracias al documental Copa 71, dirigido y producido por otras dos mujeres increíbles —Rachel Ramsay y Victoria Gregory—, pero no todas las “adelantadas a su época” han llegado al reflector.
La historia del futbol, como la de muchos otros espacios, es más completa y justa cuando es incluyente. Para mí, esta semana fue especialmente emocionante y conmovedora, pues tuve el gran honor y privilegio de ser anfitriona de un momento histórico entre Chris, Trudy y las seleccionadas mexicanas que jugaron en 1971.
Entre abrazos, lágrimas y mucha alegría, estas mujeres se reencontraron 55 años después y compartieron el mismo corazón lleno de esperanza por que la cancha sea un lugar en el que todas y todos quepamos.
Compartir este encuentro con nuevas generaciones fue, además, profundamente inspirador, pues pudimos ver a niñas y jóvenes de Girls United —la única ONG que trabaja en México y Reino impulsando el talento en crecimiento— practicar penales, pases y dominadas con Carly Telford, exportera de la selección inglesa, quien ahora en el Chelsea FC impulsa a más jugadoras.
Fue una semana donde honramos el pasado y tendimos algunos puentes para caminar hacia un futuro más igualitario y justo para las niñas.
Cuéntenme qué otras historias de mujeres en el deporte les inspiran: @SusannahGoshko y @UKinMexico, en X e Instagram.
*Embajadora del Reino Unido en México
