Los Patriots vencen a los Texans y avanzan a la final de la AFC en donde se enfrentarán a los Broncos

El equipo de Nueva Inglaterra regresa al juego por el campeonato de la Conferencia Americana por primera vez desde 2018

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Patriots está de regreso en una final de la Conferencia AmericanaAFP

La nevada fue ligera, casi decorativa, pero alcanzó para devolverle a Gillette Stadium una postal que parecía archivada en otra época. Nueva Inglaterra volvió a ganar un juego divisional de playoffs y, con el marcador 28-16 sobre los Texans, regresó a la final de la Conferencia Americana. El próximo domingo enfrentará a los Broncos en Denver, una estación que históricamente ha sido hostil para cualquiera, incluso para los Patriots, pero donde no estará el quarteback titular Bo Nix.

El equipo que durante años fue identificado como el Imperio del mal, el que con Tom Brady y Bill Belichick construyó una dinastía de seis trofeos Vince Lombardi y se colocó a la par de los Steelers como las franquicias más ganadoras de la era del Super Bowl, reapareció sin nostalgia y sin referencias al pasado. Esta vez el sello fue otro. Defensa dominante, errores forzados y un mariscal joven que supo administrar el caos.

Agobio sobre Stroud

Houston llegó con una racha de 10 triunfos y la etiqueta de contendiente estable. Se fue con cinco pérdidas de balón y la sensación de que, por tercer año consecutivo, el camino se corta en la ronda divisional. C.J. Stroud lanzó para 193 yardas, conectó un pase de touchdown y fue interceptado tres veces. Nunca encontró ritmo. La presión frontal de Nueva Inglaterra cerró ventanas, obligó a lanzamientos tardíos y convirtió cada error en un cambio de guion.

El momento que quebró el partido llegó cuando Houston parecía tener el control. Con ventaja 10-7 y la defensa dictando el ritmo, Stroud lanzó hacia la banda y Marcus Jones leyó la trayectoria. Intercepción y devolución de 26 yardas hasta las diagonales. El marcador se cerró 14-10 y el partido cambió de dueño. Desde ahí, el juego se volvió incómodo para los Texans y familiar para los Patriots.

Drake Maye no necesitó cifras desbordadas. Lanzó para 179 yardas, tres anotaciones y una intercepción. Fue preciso en tercera oportunidad y oportuno en zona roja. Uno de sus envíos de touchdown fue para Stefon Diggs, quien la temporada pasada vestía el uniforme de Houston y ahora volvió a ser un referente en Nueva Inglaterra, una constante que atraviesa generaciones en Foxborough.

Boutte, jugador clave

Kayshon Boutte fue el receptor más difícil de contener. Atrapó para 79 yardas y un touchdown, castigando coberturas intermedias y extendiendo series que desgastaron a la defensiva texana. En un partido donde el ataque no buscó brillar, Boutte ofreció profundidad y amenaza constante, suficiente para inclinar el campo.

Los Patriots mejoraron a 3-0 su récord contra Houston en playoffs, siempre en la ronda divisional. La más reciente había sido el 34-16 del 14 de enero de 2017, también en casa. Nueva Inglaterra llegó a 25-5 como local en postemporada, a 17-6 en juegos divisionales y extendió a 8 su racha de victorias consecutivas en esta ronda. Además, avanzó a su décimo séptimo partido por el campeonato de conferencia desde la fusión de 1970, una cifra que explica por qué este escenario les resulta tan reconocible.

El contraste con el pasado inmediato es brutal. La temporada anterior terminó con récord de 4-13 y el último lugar del Este de la Americana. En un solo año, Mike Vrabel cambió el rostro del equipo. Simplificó el plan ofensivo, reconstruyó la identidad defensiva y devolvió a Nueva Inglaterra a una conversación que parecía clausurada. Ahora, a una victoria de regresar al Super Bowl del 8 de febrero en Levi’s Stadium, los Patriots vuelven a ser un problema real en enero.

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La defensiva de Pats agobió a CJ StroudAFP

No hubo discursos grandilocuentes ni gestos de revancha. Sólo un partido controlado desde la defensa, capitalizando errores y entendiendo el contexto. En la nieve de Foxborough, los Patriots no miraron atrás. Simplemente avanzaron.