El mexicano Marcelo Mayer se adueña de la segunda base de Red Sox para el Día Inaugural
El mexicano Marcelo Mayer será titular en segunda base con Boston tras una primavera sólida y ajustes clave en su enfoque al bate

El camino dejó de ser promesa y se convirtió en realidad. Marcelo Mayer se ganó un lugar en el cuadro titular de los Red Sox de Boston y será el segunda base en el Día Inaugural, una decisión que confirma la confianza de la organización en uno de sus talentos más jóvenes.
El mánager Alex Cora despejó cualquier duda tras semanas de evaluación en los entrenamientos de primavera. Mayer, de 23 años, no sólo cumplió con las expectativas, también mostró una evolución que terminó por inclinar la balanza a su favor.
Marcelo va a ser nuestro segunda base. Hizo un trabajo increíble”, dijo Cora. La frase cerró un proceso en el que el mexicano partía como favorito, pero necesitaba demostrar consistencia tras un 2025 irregular.
Ajustes que marcaron diferencia
El mayor cambio en Mayer no estuvo en la potencia, sino en la disciplina. Durante la primavera redujo de forma drástica su tendencia a perseguir lanzamientos fuera de la zona, uno de los principales problemas en su debut en Grandes Ligas.
El año pasado, su porcentaje de swings a pitcheos fuera de zona superaba el promedio de la liga. Hoy, su enfoque es otro. Más selectivo, más paciente, más consciente del conteo. En números, ese ajuste se reflejó en una tasa mínima de swings erráticos y un balance entre bases por bolas y ponches que habla de control.
“Es casi imposible tener éxito si vas por bolas”, reconoció el propio Mayer.
Aunque se quedará con la segunda base, Mayer llega con la capacidad de moverse por todo el infield. Ya jugó en tercera en 2025 tras la lesión de Alex Bregman y también puede cubrir el campocorto, una cualidad que Boston valora en un roster en construcción.
Defensivamente dejó buenas sensaciones desde su debut. El reto ahora será sostener ese nivel en una posición que comenzó a trabajar apenas antes de la lesión en la muñeca que frenó su primera temporada. Un proceso aún en construcción
Los Red Sox planean llevarlo con cautela, sobre todo ante lanzadores zurdos en el corto plazo. No es una limitante, sino parte del desarrollo. La organización entiende que el talento está, pero el siguiente paso es consolidarlo.
Mayer cerró 2025 con línea ofensiva de .228/.272/.402 en 44 juegos, números que no reflejan del todo su potencial. La primavera, en cambio, dejó señales más claras de crecimiento, no tanto en promedio sino en calidad de turnos. Un mexicano en el centro del diamante
La historia apenas comienza, pero el escenario es inmejorable. Mayer no sólo ganó una posición, también se colocó en el centro de la conversación de una franquicia que busca volver a competir.
El Día Inaugural será su primera gran vitrina. No como promesa, sino como pieza titular. Y en Boston, eso nunca es menor.
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