Tras 200 años de ausencia, nacen tres bisontes americanos en praderas de Sonora
Con el nacimiento de Lista, Jamoncillo y Pistacho, el bisonte americano regresa oficialmente a su hogar ancestral tras 200 años de ausencia

Tuvieron que pasar 200 años para que las praderas del norte de Sonora, en Agua Prieta, registraran el nacimiento de tres crías de Bisonte Americano (Bison bison), especie reintroducida a su territorio ancestral apenas en febrero de 2026.
El primer alumbramiento ocurrido el pasado 29 de abril, en la Reserva Cuenca Los Ojos, ubicada en las llamadas Islas del Cielo, fue el de Lista, una hembra, bautizada así en homenaje al doctor Rurik List, destacado biólogo e investigador mexicano, conocido cariñosamente como “Papá Bisonte”, reconocido por ser una de las figuras clave en la conservación y regreso del bisonte americano al norte de nuestro país.
En los siguientes días, dos crías más nacieron Jamoncillo y Pistacho, machos que vieron la luz los días 2 y 3 de mayo, respectivamente, hijos también de las 19 hembras y 10 machos que llegaron a Cuenca Los Ojos procedentes del Rancho El Uno, en la Reserva de la Biosfera Janos, en Chihuahua.

Los tres bisontes americanos de aproximadamente 25 kilogramos de peso, se reportan sanos y muy activos, alimentándose de leche materna y pastos.
Hito de la conservación
Durante generaciones, los bisontes, los mamíferos terrestres más grandes de América, moldearon las praderas nativas de la región; su movimiento, pastoreo y presencia contribuyeron a la formación del suelo, al reciclaje de nutrientes y al sustento de la vida.
Cuando desaparecieron por la caza indiscriminada y la transformación de su hábitat natural, la tierra cambió, los pastizales perdieron su función, los ciclos del agua se debilitaron y la biodiversidad se vio reducida.
Durante los últimos 30 años, Cuenca Los Ojos se dedicó a la restauración de arroyos, humedales y praderas. La tierra respondió. El agua volvió. La vegetación se recuperó, pero faltaban los bisontes.

En febrero de 2026, esto comenzó a cambiar con la llegada de la manada a Cuenca Los Ojos, gracias a la colaboración de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
"Hemos dedicado tres décadas a restaurar el paisaje, y estos terneros son la primera señal viviente de que la tierra está lista para recibir a sus gigantes desaparecidos. Lo que suceda a continuación podría ayudar a redefinir la restauración en el norte de México”, destacó Valerie Gordon, directora ejecutiva de Cuenca Los Ojos
Los bisontes no son habitantes pasivos, sino ingenieros de ecosistemas, capaces de reconstruir el medio natural, que ninguna intervención humana puede replicar.
Valer Clark, fundador de Cuenca Los Ojos, externó su agradecimiento profundo a Conanp, FMCN y Semarnat, "por su liderazgo visionario y su compromiso constante con el avance de la conservación y la recuperación de especies en todo México. Este logro no habría sido posible sin su confianza y colaboración”.

“Rurik List, te estamos profundamente agradecidos por todo lo que has hecho (y todo lo que sigues haciendo) para restaurar las especies autóctonas y los paisajes naturales en todo México”, manifestó.
Futuro
La Reserva Cuenca Los Ojos está trabajando con dependencias federales, científicos y socios para desarrollar una visión a largo plazo, con el fin de crear una red de manadas de conservación, conectadas no sólo por la geografía, sino por un propósito común y el intercambio genético, lo que garantiza su resiliencia y viabilidad a largo plazo.
Además, estudia la posibilidad de establecer una colaboración con las naciones tribales de Estados Unidos, para crear un sistema continental de manadas de conservación, con desplazamiento a través de diferentes paisajes y fronteras.
En su oportunidad, "Papá Bisonte", el doctor Rurik List, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Campus Lerma, aseguró que con la llegada de estos nuevos integrantes de la manada a Cuenca Los Ojos, “la naturaleza nos brinda una nueva oportunidad para recuperar la vida que antaño hizo de esta tierra el hogar del bisonte."