Luis Montes da una valiosa lección a Luis Malagón para superar el sueño truncado del Mundial
Al Chapito se le rompió la tibia y el peroné a dos semanas del Mundial de Brasil 2014, por lo que entiende el dolor que está pasando el guardameta.

Un Mundial siempre tiene sorpresas, algunas crueles como les llega a pasar jugadores que en el umbral de participar, se les corta la ilusión por un problema físico.
Ahora que Luis Malagón dijo adiós a su sueño de jugar una Copa del Mundo por la rotura del tendón de Áquiles, Luis Montes recordó lo duró que fue para él despedirse de Brasil 2014 por una lesión contra Ecuador.
La lluvia de tristeza que cayó sobre Luis Chapito Montes, cuando estaba en plenitud de su nivel futbolístico y en un choque se le rompió la tibia y el peroné, siguió en los días subsecuentes, para él quizá, le etapa más dura de la lesión.
"Después de la operación viene lo más difícil. Los siguientes dos o tres días viene el periodo de asimilación de todo lo que pasó. Uno le da vueltas a la cabeza y piensa si se pudo evitar. A ratos caes en depresión. Me preguntaba ¿por que a mí?".

Consejo a Malagón
Pero lo único que tiene que prevalecer de forma clara, según constata Luis Montes, es que el jugador debe sentirse satisfecho con lo logrado, algo que le ayudó a salir adelante en momentos de crisis.
Luego pensaba: ‘Bueno, pero también ¿por qué yo fui elegido entre tantos niños? ¿Por qué yo cumplí mi sueño de debutar? ¿Por qué cumplí mi sueño de estar en la selección? Eso me hacía levantarme”.
Para cualquier futbolista, una lesión en vísperas del Mundial puede ser devastadora, sin embargo el consejo que da no sólo a Luis Ángel Malagón, quien ahora atraviesa este tormento, es que reflexione en que no todo está perdido.
"Todo tiene arreglo, al final de cuentas es un deporte. Existen enfermedades en el mundo que no tienen cura y eso es una desgracia, lo otro es una fractura o algo parecido que va a sanar y la vida va a continuar".

Lo cierto es que el anhelo de Luis Montes de deshizo. Nunca pudo volver a ser el mismo en un campo de juego, aunque siguió la persona que todos conocían fuera de la cancha. Dejar el Mundial escapar es algo que lo ayudó a crecer como persona y entender que la salud es lo más valioso del mundo.
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