Le roban su Cadillac al compañero de Checo Pérez en el GP de Miami: El FBI investiga el insólito crimen
El piloto finlandés Valtteri Bottas reveló que fue víctima de la delincuencia en Florida; el vehículo de lujo contenía su pase VIP al paddock de la Fórmula 1

La seguridad de la Fórmula 1 se vio vulnerada fuera de las pistas durante el Gran Premio de Miami. El piloto Valtteri Bottas, actual figura de Sauber y conocido por su cercana relación competitiva con el mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez, confirmó que fue víctima del robo de su camioneta Cadillac Escalade mientras descansaba en un Airbnb.
El incidente, que escaló hasta movilizar al Buró Federal de Investigaciones (FBI), ocurrió en una propiedad ubicada en Fort Lauderdale. Bottas relató en el podcast ¿Qué sigue? que, tras una jornada habitual el viernes, despertó el sábado con la noticia de que el vehículo había desaparecido de la entrada de la casa, a pesar de que las llaves permanecían en la mesa del comedor.Una logística en riesgo
Lo que parecía un robo común de vehículos en la zona adquirió tintes de seguridad nacional debido al contenido del auto. En el interior del Cadillac se encontraba el pase de acceso al paddock de Bottas, además de un permiso de estacionamiento VIP. Este descuido logístico pudo permitir que los delincuentes ingresaran sin restricciones a las zonas más exclusivas del Autódromo Internacional de Miami.
Tenían mi pase. Pudieron conducir hasta la pista, entrar al paddock y registrarse con el equipo, pero obviamente no estaban interesados en la carrera", comentó el piloto finlandés con un dejo de ironía.
La intervención del FBI
Bottas detalló que la complejidad del robo, donde los criminales desactivaron los rastreadores satelitales de forma inmediata, y el hallazgo del vehículo en una zona de alta peligrosidad motivaron la intervención de las autoridades federales. Según las primeras indagatorias, la unidad habría sido utilizada como "coche de huida" para cometer otros ilícitos antes de ser abandonada el domingo.
Tras el susto, el equipo de seguridad de la categoría reina no escatimó en recursos para el resto del fin de semana. El piloto confirmó que se apostó un guardia armado, con equipo táctico y chaleco antibalas, frente a su residencia temporal para evitar un segundo incidente.
A pesar del contratiempo y de haber llegado tarde a las sesiones del sábado por falta de transporte, Bottas tomó el evento con filosofía, asombrado por la tecnología empleada por las bandas locales para vulnerar sistemas de seguridad de alta gama. El coche fue recuperado, pero la anécdota queda como uno de los momentos más surrealistas en la historia reciente del Gran Circo en Estados Unidos.