Lamine Yamal enciende el Camp Nou y el Barcelona se mete directo en los octavos de la Champions League
El Barcelona venció 4-1 al Copenhague, superó un inicio adverso y selló su pase directo en la competencia más importante de Europa

El Camp Nou vivió una de esas noches que empiezan torcidas y terminan con aplausos. El Barcelona cumplió cuando el contexto apretaba, venció 4-1 al FC Copenhague y aseguró su pase directo a los octavos de final en una clasificación tan ajustada que no admitía distracciones. Fue una victoria trabajada, con suspenso y con Lamine Yamal como protagonista al transformar la ansiedad y el ruido en certeza.
El equipo de Hansi Flick terminó la fase en el quinto puesto, un detalle que no refleja del todo la tensión previa. Ocho equipos llegaron a la jornada igualados con 13 puntos y la diferencia de goles acechaba como juez silencioso. El Barça debía ganar y hacerlo con autoridad. Lo logró, aunque primero tuvo que mirarse al espejo.Un inicio que encendió las alarmas
Inicio con turbulencia
Apenas habían pasado cuatro minutos cuando el partido se volvió incómodo. La última línea del Barcelona se enredó en la salida y Viktor Daðason no perdonó. Superó a Joan García en el mano a mano y puso el 1-0 que dejó helado al estadio. No fue sólo un gol en contra, fue un recordatorio de lo frágil que puede ser la noche europea cuando el margen es mínimo.
La reacción fue inmediata, aunque no certera. Lewandowski probó dentro del área, Eric García se animó desde media distancia y el Barça empezó a adueñarse del balón. El dominio fue creciendo, pero el gol no llegaba. A los 33, Eric sacó un derechazo que se estrelló en el palo y levantó a la grada. Tres minutos después, Yamal se filtró y obligó a Dominik Kotarski a una atajada que sostuvo al Copenhague con vida.
Barcelona controlaba el ritmo, pisaba campo rival y acumulaba llegadas, pero se fue al descanso en desventaja. La actualidad del encuentro inquietaba, porque el equipo es uno de los más goleadores del torneo con 18 tantos, pero también uno de los que más concede. La noche pedía algo más que posesión.
Yamal cambia el guion
El segundo tiempo arrancó con la misma música y un volumen más alto. Al primer minuto, Yamal volvió a exigir a Kotarski, que dejó un rebote capturado por Marc Bernal sin consecuencias. El aviso fue claro. El Barça había regresado con otra energía y con su joven talento decidido a marcar la diferencia.
La jugada que ordenó todo llegó desde la derecha. Yamal aceleró, controló hasta el final y sirvió un pase limpio al corazón del área. Lewandowski sólo tuvo que empujarla. El 1-1 desató al Camp Nou y liberó al equipo de un peso invisible. El empate no cerró la herida, pero permitió respirar.
Con el partido abierto, el Barcelona encontró espacios y confianza. Yamal volvió a aparecer, esta vez como finalizador. Recibió por la derecha, se acomodó y definió con la izquierda al palo contrario tras asistencia de Fermín López. El 2-1 tuvo algo de inevitable. El estadio ya sabía que el partido se estaba inclinando.La sentencia y el alivio

A los 66, Lewandowski sufrió la falta de Junnosuke Suzuki dentro del área. Tres minutos después, Raphinha tomó la pelota y ejecutó con frialdad. El 3-1 fue sentencia y alivio al mismo tiempo. Barcelona no solo ganaba, también protegía su diferencia de goles en una tabla despiadada.
El golpe final llegó al 85'. Marcus Rashford marcó de tiro libre directo, remate con la derecha por bajo, junto al palo izquierdo para la cuarta anotación del conjunto Cule.
El Copenhague, que había sorprendido en Europa con un empate ante el Nápoles y llegaba con nombres cargados de historia como Jordan Larsson y Youssoufa Moukoko, se quedó sin respuesta.
El Barça necesitaba una victoria y la consiguió desde el talento joven y la experiencia. Se sobrepuso a un inicio titubeante, ajustó líneas, asumió riesgos y confirmó que cuando Lamine Yamal toma el control, el futuro deja de ser promesa.
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