Entre las luces III. Acciones reales
Hay que atreverse a pensar en uno mismo...

Paola Domínguez Boullosa
La coach
No se pasa de lo posible a lo real,
sino de lo imposible a lo verdadero.
María Zambrano
Es una realidad. No todo cambio o transformación es falta de voluntad, sino, más bien, de saber lo que se quiere, lo que se necesita y de hacerlo consciente. La clave de toda modificación está en ese darnos cuenta de que algo resulta incómodo y, por momentos, innecesario en nuestras vidas, y merece un rumbo nuevo. Es ese punto de hartazgo aletargado que resurge de vez en vez, en una especie de frustración y desgano, en un ir y venir del que no resulta nada nuevo… y del que cada vez nos cuesta más desapegarnos por el ruido sordo y permanente que nos obliga a mirar ese lugar que se ha justificado, negado, abandonado o simplemente ése que sigue priorizado, esperando su momento ideal.
Y le diré algo, mi querido lector, el momento ideal siempre es ése en el que uno se hace consciente de esa verdad que necesita su vida y decide tomar acción. Acciones reales que nos permitan transmutar de lo que fuimos, somos y deseamos ser a la realidad que nuestra vida necesita. Las acciones reales o conscientes se refieren a tomar decisiones y realizar acciones deliberadas basadas en las percepciones y aprendizajes adquiridos durante momentos de introspección. Implica ser proactivo en la implementación de cambios en nuestra vida personal, familiar, profesional y cualquier otro ámbito que toquemos.
La importancia básica de las acciones conscientes es que, a través de ellas, se logra una transformación real. Volver a uno mismo, hacer un ejercicio honesto y profundo de introspección sin acciones reales sólo conduce al estancamiento, al deterioro de nuestra calidad de vida, de nuestros pensamientos y emociones. Nada peor que saber lo que queremos y necesitamos y, al mismo tiempo, ejercer una resistencia mordaz frente a ello, eso es igual a rechazarse de manera permanente, igual a nulificarnos frente a nosotros mismos y terminar en esas búsquedas infinitas incapaces de llenar esos vacíos que no somos capaces de enfrentar y que sólo piden a gritos nuestra presencia. Y le digo más, si usted no utiliza su vida para sus propios fines, otras personas lo harán haciendo más miserable aún su propia existencia. Es así… La introspección necesita acciones reales y conscientes que le permitan tener absoluto control sobre su vida. Tomar acción implica asumir esa responsabilidad. Entender que no hay nadie más que pueda hacer esos cambios por uno mismo, que nadie puede sanarle ni salvarle ni procurarle la atención que usted se ha negado, ni reparar sus daños ni vivir sus experiencias ni aprender de sus errores, ni mucho menos alcanzar sus metas y convertirle en esa persona que desea llegar a ser.
Hay que atreverse a pensar en uno mismo, a resolver las inquietudes personales, a desarrollar nuevos mecanismos y herramientas que nos permitan sostener quienes somos y aquello a lo que aspiramos y, sobre todo, hay que tener un plan estratégico de acción. Un plan que admita un objetivo real, unas metas bien definidas, plazos, recursos y un plan integral de acciones reales y palpables que deben ir ajustándose a uno mismo y a sus posibilidades. No necesita planes perfectos, necesita planes reales con acciones reales, disciplinadas y auténticas, acciones que pueda medir, evaluar, reajustar y que le permitan seguir aumentando su productividad física, mental y emocional.
Permítame —mi querido lector— ampliar esta última —que puede resultar más novedosa—, la productividad emocional se refiere a la capacidad de gestionar y utilizar las emociones de manera efectiva para mejorar el bienestar personal, la toma de decisiones y el rendimiento en diversas áreas de la vida. Implica no sólo reconocer y regular las emociones, sino también aprovecharlas para alcanzar aquello que se ha propuesto y mejorar su calidad de vida. Insisto en este punto porque es lo que permite mantener esa motivación de manera permanente sin importar la variación de los resultados esperados… Lo importante siempre será el aprendizaje, la autoconsciencia y la experiencia en la búsqueda de ese mejor lugar para usted, para su vida y sus intereses más cercanos. Piénselo. Como siempre, usted elige.
¡Felices luces, felices vidas!