Martillazo de la Real al Barcelona (2-1) y el Madrid sonríe
Con la victoria de los Donostiarras, los catalanes ven acortada su distancia con los merengues a sólo un punto. Hay Liga en España.

La Real Sociedad ha vuelto a agitar la liga en España y con un fósforo ha causado un incendio. Su gran victoria ante el líder Barcelona que causó la Tamborrada en las tribunas pone la clasificación con sólo un punto de diferencia entre los catalanes y el Real Madrid.
Seguro, Florentino Pérez enviará un presente a las oficinas blanquiazules en el País Vasco. Justo en medio de su peor crisis, con un Bernabéu volteado y Vinicius llorando, reabre la posibilidad de pelear por el título de liga que calmaría muchas heridas en su proyecto.
La Real Sociedad, que le metió la punta del pie al Barcelona para trastabillarlo, no ha tenido su mejor torneo, emparedado en la media tabla, pero este juego lo resolvió de forma imperial hasta los últimos minutos, cuando tuvo que atrincherarse por los ataques del Barcelona y por haberse quedado con uno menos por la expulsión de Carlos Soler.
En los últimos 15 minutos, el Barcelona, exasperado por empatar al menos, puso dos balones a los postes y ahí vio que el sino de este partido, estaba de espaldas a ellos.
El Barca creyó que sería un partido más, como los que suele dominar con su futbol terso, pero tirano y nada más alejado de la realidad. Esta Real Sociedad mostró los colmillos, aunque también el gran talento de sus jugadores.

El emblema del equipo, Mikel Oyarzabal pescó un balón perdido y marcó un golazo que puso a todos alterados.
Cuando el Barcelona se fue al descanso, pudo darse cuenta que las cosas estaban gruesas y complicadas de verdad.
Por eso la orden del segundo lapso fue salir a batirse en reyerta nada de cortesías no florituras, sólo golpes secos y así consiguieron el empate por medio de Marcus Rashford.
Sólo que la Real es un club acostumbrado también a dar y repartir, entonces Gonzalo Guedes, apenas un minuto después del empate, volvió a marcar la diferencia.
El Barcelona, enceguecido de ira se fue al ataque, acosó a la Real que defendió con 10 hombres su triunfo y con un estadio volcado para cerrar la portería en donde por obra y milagro donostiarra, no entró el balón.
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