La hazaña de Isaac del Toro ya se convirtió en arte

Isaac del Toro ya dejó de ser únicamente un protagonista del Tour de Francia; un día después de conquistar el tercer lugar de la clasificación general y el maillot blanco, Ensenada comenzó a rendirle homenaje con un mural monumental

Un mural de Isaac del Toro da la bienvenida a los automovilistas que arriban desde Ensenada a Tijuana.
Un mural de Isaac del Toro da la bienvenida a los automovilistas que arriban desde Ensenada a Tijuana.Redes sociales

París lleva siglos enseñándole al mundo cómo inmortalizar a sus héroes. Lo hace en las salas del Louvre, en los talleres de Montmartre y en las obras que transformaron a la capital francesa en uno de los grandes santuarios del arte. Isaac del Toro salió de esa ciudad con un lugar reservado en la historia del Tour de Francia. Apenas un día después, esa historia comenzó a convertirse en pintura a más de 10 mil kilómetros de distancia, en un mural que ya transforma el paisaje de Ensenada.

Las piernas que conquistaron los Alpes y los Pirineos ahora inspiran brochas.

Debajo del puente del Nodo Vial de El Sauzal, uno de los accesos más transitados para quienes llegan desde Tijuana y el Valle de Guadalupe, el artista urbano Juan Pablo Melchum, conocido como "Noche", comenzó a dar vida a una obra que ya se perfila como el primer gran homenaje al ciclista bajacaliforniano.

El rostro de Del Toro domina el mural con el uniforme del UAE Team Emirates XRG. A un costado aparece un toro cubierto con los colores de la bandera mexicana, una imagen que mezcla identidad, orgullo y el apellido que ya ocupa un lugar en la historia del deporte nacional.

No se trata únicamente de una pintura. Es la manera en que una ciudad decidió apropiarse de una hazaña que dejó de pertenecer exclusivamente al ciclismo.

El domingo, Isaac del Toro se convirtió en el primer mexicano en subir al podio del Tour de Francia al finalizar tercero de la clasificación general. También conquistó el maillot blanco, reservado para distinguir al mejor corredor menor de 26 años. Nunca antes un ciclista mexicano había terminado tan alto en la clasificación.

Ensenada no quiso esperar. Mientras el mundo del ciclismo sigue analizando la dimensión deportiva de aquella actuación, la ciudad donde Del Toro comenzó a pedalear decidió traducirla a otro lenguaje. 

El del arte urbano

El lugar elegido tampoco fue casual. Miles de personas cruzan diariamente por ese puente. Desde ahora, el primer saludo para quienes entren a Ensenada será el rostro del ciclista que llevó el nombre de la ciudad hasta el podio de París.

Los murales suelen recordar personajes que pertenecen al pasado. El de Isaac Del Toro celebra una historia que apenas acaba de escribirse.

La pintura todavía no termina de secarse, pero el mensaje ya quedó claro. Ensenada entendió que algunas victorias no merecen esperar décadas para convertirse en patrimonio de una ciudad.

Hay triunfos que se guardan en vitrinas. Otros terminan en los libros de historia.

El de Isaac del Toro encontró un lugar distinto. Desde hoy también puede contemplarse sobre un muro, donde el arte y el deporte dejaron de ser dos mundos separados para contar la misma historia.