¡Es oficial! Comienzan en las redes sociales los festejos por los XV años de Pumas... sin título
La final perdida ante Cruz Azul dio pie a que los aficionados de otros equipos se mofaran de los Pumas hasta el cansancio con temas divertidos de XV años

¡A bailar el vals! Las redes sociales le organizaron su fiesta de XV años a los Pumas por su sequía apenas concluyó la final en que le remontó el Cruz Azul.
La edad de las ilusiones, el vestido ampon, el vals de fondo y por supuesto, las lágrimas. Todo eso se vivió después del juego final por la noche puesto los Pumas cumplieron oficialmente 15 años sin levantar un título de liga. Como la afición rival no perdona una, las redes sociales se transformaron en un salón de eventos.
Ya nebuloso queda aquel lejano Clausura 2011, cuando los felinos vencieron a Monarcas Morelia para bordar su séptima estrella en el Estadio Olímpico. Por aquellos ayeres aún jugaban al medio día los partidos de liguilla, sin importar que fueran finales. Desde entonces, el panorama en Ciudad Universitaria ha sido de puras promesas rotas.
La comidilla en Redes Sociales
Las publicaciones en X y TikTok no tienen desperdicio. Los usuarios ya diseñaron el vestido ideal para la ocasión: un pomposo diseño en color azul y oro, con el puma gigante estampado en el pecho. Tampoco faltaron los fotomontajes del rector de la UNAM y el director técnico fungiendo como los chambelanes de honor, arrastrando los pies en la pista al ritmo de "Tiempo de Vals" de Chayanne.
Entre las burlas más virales destaca la lista de regalos, donde los aficionados de otros equipos sugieren obsequiarle a Pumas una brújula para volver a liguillas dignas, o de plano, un video conmemorativo en VHS para que las nuevas generaciones conozcan lo que es dar una vuelta olímpica.
Al final, en el Pedregal nadie quería pastel, pero la fiesta se armó en grande. ¡Felicidades a la quinceañera más famosa del fútbol mexicano! Que sigan los éxitos... o los memes. Por lo pronto, su alegría se transformó en pesar y las redes sociales no perdonan cuando hay un grande en desgracia.