1. Diálogo. La presidenta Claudia Sheinbaum decidió entrar al choque con la CNTE sin esconder la puerta abierta. Mientras el magisterio endurece marchas y amenaza con plantón indefinido, la mandataria recordó que hubo citas pactadas y sillas vacías. El país necesita maestros en las aulas, no otra temporada de bloqueos que terminan pagando los estudiantes. La discusión sobre pensiones y salarios merece seriedad, pero convertir cada desacuerdo en pulso callejero desgasta una causa legítima. Sheinbaum apuesta a la mesa; la Coordinadora insiste en la presión. El reloj educativo ya corre. Urgen acuerdos. Ahora.
2. Justicia. El ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, llegó a Guaymas con una oficina intercultural bajo el brazo y una tesis que en tribunales empieza a sonar novedosa: la autonomía judicial ya no implica trincheras. Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, celebró la justicia a ras de suelo, mientras Adelfo Regino Montes, titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, vendía las reformas como triunfo histórico. Entre aplausos yaquis y promesas bilingües, el nuevo Poder Judicial busca cercanía tras años de olvido, toga y distancia. Tarde, pero urge. La Corte busca pueblo; el pueblo, certeza jurídica.
3. Herencia. Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, salió a vender obra pública alrededor del Estadio Azteca con el torneo de futbol como telón de fondo y una vieja deuda urbana como argumento central. Gabriela Osorio, alcaldesa de Tlalpan, acompañó el recorrido entre mercados renovados, ciclovías y promesas de movilidad eléctrica que buscan dejar huella más allá de la fiesta futbolera. Raúl Basulto, secretario de Obras capitalino, habló de rutas, usuarios y concreto; la apuesta real pasa por convertir la periferia del estadio en escaparate político rumbo al siguiente ciclo electoral. Nada es casual. Todo calculado.
4. Desgaste. Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, enfrenta otra sacudida en el norte del estado después del ataque dentro de un bar en Poza Rica y el asesinato de una mujer en una funeraria de Tihuatlán, episodios ocurridos con pocas horas de diferencia y bajo el mismo clima de impunidad. Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, fiscal general de Veracruz, abrió carpetas y desplegó peritos mientras la región acumula balaceras, ponchallantas y comercios convertidos en escenas criminales. Los operativos llegan, las cifras crecen y el miedo se instala en todo el territorio. Veracruz volvió a quedarse solo ante la violencia... Ya es normal.
5. Respondón. El mandatario tabasqueño Javier May volvió a tropezar con el viejo vicio del poder territorial, escuchar poco y responder peor. En Venustiano Carranza, municipio de Macuspana, bastó que se mencionara la posibilidad de una protesta para que el gobernador soltara la frase “pues hagan plantón” y siguiera su camino, como quien esquiva vendedores en la plaza pública. El problema no es la expresión, sino lo que refleja. Mientras May anuncia padrones y siembras millonarias, crece la irritación en comunidades donde las obras siguen en promesa. Mala señal en tierra del señor.
